💡 Resumen (TL;DR):
- Investigadores de la Universidad de Rice utilizaron químicos PFAS para extraer litio de salmueras.
- La técnica recuperó el 82% del fluoruro de litio disponible con una pureza del 99%.
- Otro estudio logró un 95% de recuperación de baterías usadas empleando solo agua y dióxido de carbono.
La Universidad de Rice y científicos en China desarrollaron dos métodos limpios para asegurar el suministro de litio, aliviando la presión sobre la industria del hardware y la transición energética. El primer equipo transformó compuestos tóxicos atrapados en sistemas de agua para tratar salmuera, mientras que el segundo utilizó exclusivamente dióxido de carbono y agua para reciclar baterías desgastadas.
Las PFAS (sustancias perfluoroalquiladas) son un grupo de químicos sintéticos que persisten en el ambiente y son notoriamente difíciles de destruir. Los investigadores de la Universidad de Rice lograron usar carbón activado impregnado con estos químicos como una fuente directa de flúor.
El estudio, publicado en Nature Water en marzo de 2026, detalla una técnica llamada fluoración relámpago. Consiste en calentar una mezcla de carbono cargado de PFAS y salmuera rica en litio a más de 1,000 grados Celsius para después enfriarla rápidamente.
El choque térmico rompe los enlaces de carbono-flúor de las moléculas tóxicas. Esto libera iones de flúor que se unen al litio de la salmuera para formar fluoruro de litio. El proceso recuperó el 82% del material disponible con un 99% de pureza, siendo apto para electrolitos de baterías.
“Vimos la oportunidad de usar el flúor atrapado en las PFAS para recuperar el litio en un proceso rápido y de menor impacto”, dijo Yi Cheng, investigador posdoctoral en Rice y autor principal del estudio.

Un método con agua y CO2 para reciclar hardware
Por su parte, la Academia China de Ciencias y el Instituto de Tecnología de Beijing publicaron en enero de 2026 un modelo de reciclaje “tres en uno” en Nature Communications. Los científicos molieron cátodos de baterías usadas y los expusieron a CO2 presurizado y agua a temperatura ambiente.
La mezcla produce ácido carbónico, el cual separa selectivamente el litio del resto de los componentes y alcanza tasas de recuperación superiores al 95%. Los metales sobrantes, como cobalto, níquel y manganeso, operaron como catalizadores para producir hidrógeno verde durante más de 200 horas.
Ambas tecnologías siguen en fase de laboratorio. The Register apuntó que la técnica de agua y CO2 aún debe validar su rendimiento a escala industrial, pero el equipo de Rice asegura que su método con PFAS puede integrarse pronto a las plantas actuales de extracción de salmuera.
Las estimaciones indican que se acumularán 381 millones de toneladas métricas de baterías agotadas para 2050. Con la Unión Europea exigiendo reciclar el 65% de la masa de baterías de iones de litio a partir de 2026, la urgencia comercial por estas tecnologías define el rumbo del sector energético.