✨︎ Resumen (TL;DR):
- La comunidad Ngogo de casi 200 individuos se dividió permanentemente en dos facciones enemigas.
- Entre 2018 y 2024, la facción occidental asesinó al menos a 7 machos adultos y 17 crías del grupo central.
- El hallazgo sugiere que los conflictos letales surgen por simples dinámicas sociales y no por diferencias culturales.
Un equipo de científicos documentó el primer caso indiscutible de una guerra civil entre chimpancés salvajes en el Parque Nacional Kibale en Uganda. El estudio, publicado en la revista Science, demuestra cómo la alteración de la jerarquía social fracturó a la comunidad y desató una ola de violencia letal.
Los chimpancés de Ngogo, reconocidos mundialmente por la serie documental de Netflix “Chimp Empire”, formaban un bloque unido de casi 200 individuos. Esta cantidad superaba ampliamente el promedio normal de 50 a 60 miembros por grupo.
Durante dos décadas, los primates mantuvieron un patrón social estable. Sin embargo, en 2015 los investigadores detectaron que los subgrupos occidental y central comenzaron a evitarse mutuamente. Esto coincidió con la muerte de varios machos clave que funcionaban como puentes sociales.
Para 2018, la ruptura era definitiva. Los dos clanes ocuparon territorios separados y el antiguo centro de su ecosistema se convirtió en una frontera militarizada, patrullada constantemente por machos de ambos bandos.

El origen evolutivo de la violencia colectiva
El bando occidental, con menor cantidad de miembros pero mayor cohesión, lanzó una brutal campaña de agresiones. Entre 2018 y 2024, la violencia provocó la muerte confirmada de al menos siete machos adultos y 17 crías.
“Lo que resulta especialmente sorprendente es que los chimpancés están matando a antiguos miembros del grupo”, afirmó Aaron Sandel, profesor asociado de la Universidad de Texas en Austin y autor principal del estudio. “Las nuevas identidades de grupo anularon las relaciones de cooperación que existieron durante años”.
La evidencia genética señala que las divisiones permanentes en grupos de chimpancés suceden aproximadamente una vez cada 500 años. El único antecedente registrado ocurrió en la década de 1970 en Gombe, Tanzania, bajo la supervisión de Jane Goodall. Dicho evento generó escepticismo histórico porque los científicos alteraban el entorno alimentando a los primates.
Este nuevo descubrimiento en Uganda desafía el consenso antropológico sobre el conflicto. Demuestra que la polarización extrema no requiere lenguaje ni religión.
“Si las dinámicas relacionales por sí solas pueden impulsar la polarización y el conflicto letal en los chimpancés, entonces en los humanos, esos marcadores culturales podrían ser secundarios a algo más básico”, sentenció Sandel.