✨︎ Resumen (TL;DR):
- La policía de Israel interceptó al Cardenal Pizzaballa y canceló la misa por motivos de seguridad.
- El bloqueo marca la primera vez en siglos que se suspende esta ceremonia en la histórica iglesia.
- Líderes de Estados Unidos, Italia y Francia condenaron el acto como violación a la libertad religiosa.
La policía israelí impidió este domingo que el Cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, ingresara a la Iglesia del Santo Sepulcro para oficiar la misa de Domingo de Ramos. El operativo de seguridad marca la primera vez en siglos que este recinto cancela la ceremonia, lo que provocó el rechazo inmediato del Vaticano y líderes internacionales ante las restricciones derivadas de la guerra con Irán.
El incidente ocurrió cuando Pizzaballa y el padre Francesco Ielpo, custodio del recinto, caminaban de forma privada hacia la iglesia. Las fuerzas de seguridad los interceptaron y los obligaron a retroceder. Según las autoridades, notificaron a la iglesia desde el sábado que el evento quedaba prohibido. Argumentaron riesgos por los ataques con misiles iraníes, falta de refugios antiaéreos y calles demasiado estrechas para vehículos de emergencia.
El Patriarcado Latino y la Custodia de Tierra Santa publicaron un comunicado conjunto donde calificaron la acción policial como “manifiestamente irrazonable y sumamente desproporcionada”. Declararon que este bloqueo establece “un grave precedente” que ignora “los sentimientos de miles de millones de personas en todo el mundo que miran a Jerusalén durante esta importante semana”.
Los líderes religiosos detallaron que cumplieron con todas las restricciones desde que comenzó el conflicto armado el 28 de febrero, limitando la asistencia y cancelando procesiones públicas.

Tensión diplomática en Medio Oriente
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán provocó el cierre de los principales sitios sagrados, incluyendo el Muro de los Lamentos y la Mezquita de Al-Aqsa. Las reuniones están restringidas a un máximo de 50 personas, límite que el grupo del patriarca no superaba.
Mike Huckabee, embajador de Estados Unidos en Israel, criticó el bloqueo policial. Lo definió como “una desafortunada extralimitación que ya tiene importantes repercusiones en todo el mundo” y agregó que impedir “una ceremonia privada es difícil de comprender o justificar”.
En Europa, la primera ministra italiana Giorgia Meloni calificó el bloqueo como “una ofensa no solo contra los creyentes, sino contra toda comunidad que reconoce la libertad religiosa”. Su gobierno convocó al embajador de Israel para exigir explicaciones. El presidente francés Emmanuel Macron también rechazó el hecho y advirtió sobre “una inquietante secuencia de violaciones al status quo de los lugares santos en Jerusalén”.
Ante la presión internacional, la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu justificó la medida por “preocupación especial” ante los recientes ataques. “No hubo ninguna intención maliciosa en lo absoluto”, aseguraron. Netanyahu confirmó que las autoridades están “elaborando un plan para permitir a los líderes de la iglesia orar en el lugar sagrado en los próximos días”.
La comunidad cristiana reubicó el servicio en la Iglesia de Getsemaní. Sin embargo, el cierre del Santo Sepulcro alteró dramáticamente el inicio de la semana más sagrada del cristianismo en su sede histórica.
