✨︎ Resumen (TL;DR):
- Investigadores de la Universidad de Hawái detectaron concentraciones elevadas de metales en la orina de 1,400 adultos de Maui, entre seis y 18 meses después de los incendios de agosto de 2023.
- El antimonio registró una concentración casi 40 veces mayor que la referencia de biomonitoreo de Estados Unidos; manganeso, bario y arsénico también presentaron concentraciones superiores.
- Una mayor carga combinada de metales se asoció con resultados anormales en pruebas pulmonares, pero el estudio no demuestra causalidad.
Investigadores de la Universidad de Hawái encontraron concentraciones elevadas de varios metales en muestras de orina de 1,400 adultos de Maui. El equipo tomó las muestras entre seis y 18 meses después de los incendios de agosto de 2023 y observó que quienes tenían una mayor carga combinada de metales presentaban más probabilidades de obtener resultados anormales en pruebas de función pulmonar. Proceedings of the National Academy of Sciences publicó la investigación el 28 de septiembre de 2026, pero el estudio no establece qué proporción de la exposición provino de los incendios ni demuestra que los metales causaran las alteraciones respiratorias.
Los investigadores midieron 24 metales y evaluaron la respiración de los participantes durante la misma visita. El equipo comparó los resultados con datos de biomonitoreo de Estados Unidos, informó la Universidad de Hawái.

El antimonio concentró la mayor diferencia
El antimonio mostró la mayor diferencia. Frente a los datos de biomonitoreo de Estados Unidos, su concentración fue casi 40 veces más alta en el grupo de Maui. La concentración de manganeso fue 3.8 veces mayor; la de bario, 2.3 veces; y la de arsénico, 2.2 veces.
Estas comparaciones no son umbrales de intoxicación. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) explican que encontrar una sustancia en sangre u orina indica exposición, pero ese hallazgo por sí solo no permite concluir que haya provocado una enfermedad.
Los investigadores encontraron una asociación estadística al analizar la mezcla de metales junto con los resultados de las pruebas pulmonares. Arsénico, cadmio, cobre y antimonio estuvieron entre los componentes más vinculados con ese patrón, según la universidad.
La señal cambió según la comunidad
El perfil de metales cambió entre comunidades. Lahaina registró concentraciones relativamente elevadas de arsénico y cadmio, mientras Wailuku y Kahului presentaron las mayores medianas de cobre, hierro y molibdeno.
Las pruebas pulmonares también mostraron diferencias geográficas. Wailuku y Kahului estuvieron entre las zonas con mayor prevalencia de resultados anormales en las pruebas que pudieron interpretarse.
El estudio no atribuye los metales a los incendios
Los autores consideran varias fuentes posibles: materiales quemados en viviendas y vehículos, cenizas, polvo y suelos removidos durante la recuperación. También mencionan contaminantes relacionados con la geología y con usos agrícolas e industriales anteriores.
El estudio no cuenta con muestras biológicas de los participantes previas a agosto de 2023. Por eso, los investigadores no pueden asignar una proporción precisa de los metales encontrados a los incendios.
Alika Maunakea, codirector de la investigación sobre exposición a los incendios de Maui, explicó a Gizmodo que detectar concentraciones elevadas meses después no significa que esos mismos metales hayan permanecido en el organismo desde el día del incendio. Los resultados también podrían reflejar exposición continua o intermitente durante la recuperación.
Un seguimiento de cinco años buscará las fuentes
La Universidad de Hawái propone medir durante más tiempo el ambiente y la exposición de las personas, además de examinar el suelo, las cenizas y el polvo asentado.
La institución anunció un nuevo estudio que seguirá a aproximadamente 1,000 habitantes de Hawái durante cinco años. El proyecto combinará muestras ambientales y biológicas con evaluaciones cardíacas y pulmonares para distinguir la contaminación anterior al desastre de la exposición relacionada con los incendios.
Por ahora, las mediciones describen una señal de exposición y su relación con la función pulmonar en el grupo estudiado. Identificar las fuentes permitiría orientar la vigilancia y la limpieza de las zonas donde persista el riesgo de volver a entrar en contacto con esos contaminantes.
