✨︎ Resumen (TL;DR):
- Un estudio publicado en Nature Medicine sugiere que la dieta mediterránea, el ejercicio y algunos fármacos podrían asociarse con un ritmo de envejecimiento más lento.
- La investigación reunió datos de 51 estudios de intervención longitudinales y aplicó un panel de 16 relojes epigenéticos y 94 biomarcadores adicionales de metilación del ADN.
- Los cambios en estos marcadores no demuestran por sí solos una mayor salud o longevidad; los suplementos de venta libre no parecen tener efecto.
Un estudio publicado en Nature Medicine sugiere que la dieta mediterránea, el ejercicio constante, el control del peso y algunos fármacos podrían ralentizar el envejecimiento. La investigación analizó biomarcadores epigenéticos, pero esos cambios no demuestran por sí solos una mayor salud o longevidad. Los suplementos de venta libre no parecen tener efecto.
El estudio no demuestra una forma de detener el envejecimiento. El enfoque permite observar cambios biológicos en meses o años, en lugar de esperar décadas para comprobar resultados como enfermedades o la muerte.
La edad biológica es un indicador del estado fisiológico de una persona que permite valorar cómo envejece, a diferencia de la edad que tiene. Un reloj epigenético es un biomarcador en la sangre que mide la edad biológica mediante el análisis de los grupos metilo unidos al ADN. Otros estudios indican que estos biomarcadores cambian conforme avanza la vida.
El trabajo señala que algunas intervenciones dietéticas, el estilo de vida y los fármacos pueden modificar los patrones de metilación del ADN. Estas modificaciones se relacionan con un cambio en el ritmo natural del envejecimiento y podrían apuntar a un proceso más lento. Aun así, los autores aclaran que no prueban que una intervención esté ralentizando el envejecimiento.

La dieta mediterránea aparece junto con el ejercicio
El estudio publicado en Nature Medicine encontró que la dieta mediterránea es la opción más indicada, pero debe combinarse con ejercicio constante. También señala que los medicamentos para la diabetes, el control del peso y los antiinflamatorios pueden ayudar a reducir la velocidad del envejecimiento en la mayoría de las personas.
En cambio, los suplementos de venta libre no parecen tener efecto para ralentizar el envejecimiento.
Una medición común para comparar intervenciones
El análisis no se limitó a un solo marcador. Los investigadores armonizaron los datos de 51 estudios de intervención longitudinales y aplicaron el mismo panel de 16 relojes epigenéticos y 94 biomarcadores adicionales de metilación del ADN. Así pudieron comparar de forma más sistemática la respuesta de distintos biomarcadores frente a diferentes intervenciones.
Şebnem Ünlüişler, directora de longevidad e ingeniera genética del Instituto Regenerativo de Londres, quien no formó parte del estudio, destacó el alcance de ese método:
“La principal contribución de este estudio radica en su escala y enfoque estandarizado. Los investigadores armonizaron datos de 51 estudios de intervención longitudinales y aplicaron el mismo panel de 16 relojes epigenéticos y 94 biomarcadores adicionales de metilación del ADN. Esto permitió comparar de forma más sistemática la respuesta de los diferentes biomarcadores a las distintas intervenciones. El estudio también sugiere que los biomarcadores más recientes, entrenados para predecir el riesgo de mortalidad o el ritmo de envejecimiento, en particular DunedinPACE y PCGrimAge, podrían ser más eficaces que los relojes diseñados principalmente para predecir la edad cronológica”.
DunedinPACE y PCGrimAge aparecen como biomarcadores que podrían ser más eficaces que los relojes diseñados principalmente para predecir la edad cronológica. La investigación los incluye entre los marcadores entrenados para predecir el riesgo de mortalidad o el ritmo de envejecimiento.
La señal no equivale a más años de vida
Raghav Sehgal, doctor en Psiquiatría, investigador asociado en Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale y autor del estudio, señaló que los resultados son interesantes, pero no demuestran por completo que las intervenciones ralenticen el envejecimiento.
“Los biomarcadores son útiles porque nos permiten observar cambios biológicos a lo largo de meses o años, en lugar de tener que esperar décadas para ver resultados como enfermedades o la muerte. Pero no sustituyen a los estudios a largo plazo. Todavía necesitamos demostrar que los cambios en estas medidas se traducen realmente en una mayor salud, un mejor funcionamiento o una mayor longevidad”, declaró Sehgal.
Los autores aclaran que un cambio en los biomarcadores epigenéticos no significa necesariamente que una intervención esté ralentizando el envejecimiento. Puede indicar cambios biológicos relacionados con el envejecimiento o con una aceleración del proceso. Por eso, estos marcadores permiten seguir cambios biológicos durante meses o años, pero todavía no prueban una vida más larga.
Por ahora, la investigación ofrece una manera de medir cambios biológicos antes de esperar décadas por resultados como enfermedades o la muerte, no una receta comprobada para detener el envejecimiento. La pregunta pendiente es si las variaciones en la metilación del ADN terminan traduciéndose en mayor salud, mejor funcionamiento o mayor longevidad.
Fuente: 1
