✨︎ Resumen (TL;DR):
- La red LIGO identificó un objeto con masa inferior a la del Sol, algo imposible de formar bajo la física estelar actual.
- Investigadores apuntan a un origen en el Big Bang, un hallazgo que ayudaría a entender el 85% de la materia del universo.
- La señal tiene un margen de falsa alarma de 6.2 años, lo que divide a los expertos sobre si es ruido o un hito histórico.
El 12 de noviembre de 2025, la red de ondas gravitacionales LIGO-Virgo-KAGRA detectó la señal S251112cm. El análisis preliminar reveló una anomalía profunda: uno de los objetos fusionados tiene una masa inferior a la del Sol. Ningún proceso estelar conocido puede crear un agujero negro o estrella de neutrones tan pequeño, lo que descarta de inmediato las explicaciones estándar.
Los astrofísicos de la Universidad de Miami, Nico Cappelluti y Alberto Magaraggia, proponen una respuesta directa en un próximo estudio para The Astrophysical Journal. Un agujero negro primordial es un remanente teórico que se formó por fluctuaciones extremas de densidad en la primera fracción de segundo después del Big Bang.
“Predecimos que los agujeros negros sub-solares como el que LIGO pudo haber observado deberían ser raros, lo cual es consistente con la poca frecuencia con la que se han visto eventos de este tipo hasta ahora”, afirmó Alberto Magaraggia.
Si la comunidad científica confirma este modelo, los agujeros negros primordiales podrían explicar una parte, o la totalidad, de la materia oscura. Esta sustancia invisible constituye aproximadamente el 85% de toda la materia del universo.

Escepticismo astrofísico y lunas oscuras
La señal conlleva una tasa de falsa alarma de aproximadamente una vez cada 6.2 años, lo que mantiene a los investigadores cautelosos, ya que el ruido del detector podría imitarla. Christopher Berry, astrónomo de la Universidad de Glasgow, notó en Bluesky que, aunque el candidato era “interesante”, el margen de falsa alarma “arroja una gran sombra de duda” para una señal tan inusual.
Paralelamente, el astrofísico de Harvard Avi Loeb publicó el 28 de marzo un ensayo titulado “¿Hemos detectado una señal de onda gravitacional de una luna de agujero negro?”. El texto explora si el componente subsolar podría ser un objeto compacto que orbita a un compañero más masivo.
Ninguna interpretación puede validarse con una sola detección. “LIGO captó lo que es una evidencia muy fuerte de que estos tipos de agujeros negros existen. Pero necesitaremos detectar otra señal similar o incluso varias más para obtener la prueba irrefutable de que son reales”, advirtió Nico Cappelluti. “Lo que está claro es que no se puede descartar que sean reales”.
El misterio recaerá en la próxima generación de instrumentos. La misión Laser Interferometer Space Antenna de la Agencia Espacial Europea, que despegará en 2035, y la propuesta instalación estadounidense Cosmic Explorer definirán si la física moderna debe reescribirse.
