✨︎ Resumen (TL;DR):
- El CMAJ recomienda adoptar el horario estándar permanente porque se ajusta mejor al reloj biológico que regula los ciclos de sueño.
- Columbia Británica conservará el horario de verano y no atrasará sus relojes el 1 de noviembre de 2026.
- El 93% de una consulta provincial prefirió el horario de verano permanente frente a conservar los cambios estacionales, pero el cuestionario no ofreció elegir entre los dos horarios permanentes.
Un análisis publicado el 5 de octubre de 2026 en el Canadian Medical Association Journal (CMAJ) recomienda adoptar el horario estándar permanente por su mejor ajuste al reloj biológico que regula los ciclos de sueño. La recomendación contrasta con la decisión de Columbia Británica, cuyo gobierno conservará el horario de verano y dejará sus relojes como están el 1 de noviembre de 2026, en vez de atrasarlos una hora.

La luz matutina sincroniza el reloj biológico
El ritmo circadiano es un ciclo de cambios físicos y de comportamiento de unas 24 horas que interviene en los patrones de sueño, la liberación de hormonas y la regulación de la temperatura corporal. El National Institute of General Medical Sciences de Estados Unidos identifica la luz y la oscuridad como sus señales más influyentes.
Un reloj central en el cerebro coordina ese sistema. Según la luz que reciben los ojos, controla la producción de melatonina; cuando esta hormona aumenta por la tarde y la noche, aparece la somnolencia.
La alimentación, el estrés, la actividad física, el entorno social y la temperatura también influyen en esos ciclos. Por eso, la hora marcada en una agenda puede quedar desajustada de las señales que recibe el organismo.
Según el comunicado de CMAJ, el horario de verano permanente hace que el sol salga una hora más tarde según el reloj. A cambio, ofrece tardes con más luz y mañanas de invierno más oscuras que el horario estándar. Los autores privilegian la exposición a la luz matutina.
El 93% no eligió entre los dos horarios permanentes
El gobierno provincial invoca una consulta realizada del 24 de junio al 19 de julio de 2019, con 223,273 cuestionarios completados. El informe final resumió que el 93% de los participantes prefirió adoptar el horario de verano permanente y el 7% prefirió conservar los cambios dos veces al año.
La pregunta no comparó las dos alternativas permanentes. El cuestionario preguntaba si Columbia Británica debía adoptar el horario de verano durante todo el año o continuar adelantando el reloj en verano y atrasándolo en invierno. El horario estándar permanente no figuraba como opción.
Ese diseño cambia el alcance del resultado: el porcentaje expresa una preferencia frente a los cambios estacionales, no una elección entre horario de verano y horario estándar permanentes.
Entre las 15 aportaciones formales de organizaciones y expertos, 10 defendían eliminar los cambios. De ellas, 6 preferían el horario de verano y 4 el horario estándar. El acuerdo para dejar de ajustar el reloj coexistía con propuestas distintas sobre cuál horario conservar.
Columbia Británica mantendrá el horario de verano
El gobierno provincial confirmó que el 1 de noviembre de 2026 los relojes permanecerán como están, en vez de atrasarse una hora. La administración presenta la decisión como una forma de reducir las interrupciones en la vida familiar, simplificar los horarios y disponer de más luz al terminar la jornada.
Los acuerdos locales sobre el horario de montaña en partes del norte y del sureste de la provincia mantendrán sus propias reglas. Columbia Británica también enumera beneficios administrativos: menos ajustes en sistemas y servicios, además de mayor consistencia para organizar el transporte.
Esas razones explican parte de la decisión pública. La recomendación sanitaria de los autores sigue otro criterio: prioriza la exposición a la luz matutina y el ajuste entre la hora oficial y el reloj biológico.
Qué proponen los autores y qué falta medir
Los autores del análisis proponen:
- Adaptar los horarios escolares.
- Mejorar la luz matutina y la seguridad de los traslados.
- Evaluar la política mediante el seguimiento del sueño, el ánimo y las lesiones.
La diferencia entre ambas posiciones queda definida por la luz que cada horario deja disponible: Columbia Británica defiende las tardes más luminosas y una agenda sin cambios estacionales, mientras el análisis de CMAJ prioriza las señales matutinas del organismo. Como la consulta de 2019 no comparó los dos horarios permanentes, los autores piden medir sueño, ánimo y lesiones para evaluar la política que la provincia decidió mantener.