💡 Resumen (TL;DR):
- Científicos desarrollaron una versión modificada de células CAR-T capaz de neutralizar las defensas de tumores agresivos como el glioblastoma.
- En pruebas preclínicas, la terapia eliminó los tumores en un rango del 63 al 88% de los modelos animales probados.
- La modificación bloquea la proteína VEGF localmente, reclutando al sistema inmunológico natural para combatir la enfermedad.
Científicos de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) desarrollaron una terapia celular de nueva generación diseñada para atacar el cáncer y desmantelar el escudo inmunosupresor de los tumores sólidos. El hallazgo, publicado en la revista Science Translational Medicine, busca adaptar este tratamiento para combatir enfermedades de difícil manejo clínico, como el glioblastoma y el cáncer de ovario.
La terapia de células CAR-T es un tratamiento inmunológico que modifica genéticamente las células del paciente para detectar y destruir el cáncer. Aunque ha demostrado una gran eficacia en ciertos tipos de cáncer de sangre, los tumores sólidos mantienen una alta resistencia frente a esta técnica.
El obstáculo principal es que los tumores sólidos generan VEGF, una proteína que estimula el crecimiento de vasos sanguíneos, ayuda al cáncer a sobrevivir con poco oxígeno y bloquea la acción de las células inmunes.
Para contrarrestar esto, el equipo de UCLA modificó las células CAR-T para que secreten un fragmento de anticuerpo (scFv) capaz de neutralizar el VEGF directamente dentro del tumor. Esta molécula bloqueadora se desarrolló junto al grupo de investigación de Han-Chung Wu en la Academia Sinica de Taiwán.
“Al equipar a las células CAR-T para modificar el microambiente tumoral, nuestro objetivo es tanto mejorar la función de las células CAR-T como impulsar la actividad antitumoral de las células inmunitarias endógenas, o naturales, del cuerpo”, explicó Yvonne Chen, codirectora del Programa de Inmunología e Inmunoterapia Tumoral de UCLA Health.

Resultados preclínicos de alta eficacia
Durante las pruebas en modelos de ratones con glioma agresivo, las células “blindadas” eliminaron los tumores de manera definitiva en el 63 al 88 por ciento de los sujetos. En contraste, las células CAR-T estándar lograron una efectividad marginal del 0 al 38 por ciento.
Además, los investigadores comprobaron que la nueva terapia evitó los problemas de privación de oxígeno y anomalías en los vasos sanguíneos que los tratamientos convencionales suelen inducir.
- Cáncer de ovario: La terapia retrasó el crecimiento del tumor con mayor eficacia y aumentó el número de sobrevivientes a largo plazo.
- Estimulación inmune: Elevó los niveles de interferón gamma, una proteína esencial para que el sistema inmunológico lance ataques sostenidos contra el tejido enfermo.
La investigación se encuentra en fase preclínica y aún no se prueba en humanos. Sin embargo, Sanaz Memarzadeh, coautora del estudio y profesora de la Escuela de Medicina David Geffen, afirmó que esta estrategia “podría expandir significativamente el alcance de la terapia CAR-T a tumores sólidos que han demostrado ser difíciles de tratar”.
Yvonne Chen delineó el siguiente paso para el desarrollo clínico: “Al darle a las células CAR-T la capacidad de remodelar el entorno tumoral, esperamos generar una terapia que no solo ataque las células tumorales de manera directa, sino que también despierte y reclute al sistema inmunológico endógeno en la lucha contra el cáncer”.