💡 Resumen (TL;DR):
- Elon Musk presentará formalmente el proyecto de manufactura de semiconductores Terafab este 21 de marzo en Austin, Texas.
- Analistas financieros calculan que las instalaciones costarán entre $25,000 y $40,000 millones de dólares.
- La planta reducirá la dependencia asiática y fabricará el hardware necesario para los robotaxis, el robot Optimus y el software Full Self-Driving.
Tesla presentará oficialmente su proyecto Terafab este 21 de marzo. El objetivo de la automotriz es construir una de las plantas de fabricación de semiconductores más grandes de Estados Unidos, ubicada en su Gigafactory de Austin, Texas, para asegurar la potencia de cómputo que exigen sus desarrollos de inteligencia artificial.
“El proyecto Terafab se lanza en 7 días”, publicó el CEO de la compañía en X el pasado 14 de marzo. En este contexto corporativo, Terafab es un proyecto de infraestructura que fabricará semiconductores de tecnología de proceso de 2 nanómetros con una capacidad inicial de 100,000 obleas al mes.
Estos procesadores alimentarán directamente al software Full Self-Driving, al programa de robotaxis Cybercab y a la línea de robots humanoides Optimus.
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El reto de los $40,000 millones de dólares
Construir una fundición desde cero es un desafío histórico. Andrew Percoco, analista de Morgan Stanley, estimó que la obra requerirá una inyección de capital de entre $35,000 y $40,000 millones de dólares. Por su parte, el medio Electrek ubicó el rango entre $25,000 y $40,000 millones.
Levantar la planta someterá a presión las finanzas de Tesla, considerando que la empresa registró $6,200 millones en flujo de caja libre durante el año pasado. Según Percoco, incluso con un cronograma agresivo, la producción inicial de chips llegaría hasta mediados de 2028.
La empresa ya inició el reclutamiento. Una vacante publicada en Austin busca un Gerente de Programa Técnico en Infraestructura de Semiconductores, responsable del “alcance del programa de principio a fin, incluyendo el diseño/construcción de la fábrica desde el concepto hasta la ejecución, el escalado y la preparación para la producción”.
Evitar el colapso informático en la IA
Musk mencionó la idea del Terafab en la llamada de ganancias del 28 de enero, alertando a los inversionistas sobre un futuro cuello de botella en el cómputo de IA proyectado para dentro de tres o cuatro años.
“Incluso si predecimos los resultados más favorables para la producción de chips de nuestros proveedores actuales, sigue siendo insuficiente”, declaró Musk en la reunión anual de accionistas del año pasado, según un reporte de Reuters.
Fabricar en Estados Unidos también protegerá a la compañía de los “riesgos geopolíticos” derivados de su dependencia total de TSMC en Taiwán y Samsung en Corea del Sur.
El camino al Terafab enfrenta obstáculos logísticos severos. Tesla carece de experiencia operando fundiciones de chips y el equipo especializado, en particular las máquinas de litografía ultravioleta extrema de ASML, registra años de retraso en sus entregas.
Por ahora, Tesla seguirá subcontratando a Samsung y TSMC para sus procesadores AI4 y el próximo AI5. Morgan Stanley proyecta que si Tesla cumple su objetivo de fabricar 100 millones de robots Optimus anualmente, necesitará más de 200 millones de chips al año. Esta cifra representa 50 veces su demanda automotriz actual, lo que convierte a la nueva megafábrica en una cuestión de supervivencia operativa.
Fuentes: renewableenergyworld, investopedia, teslarati, mexc, notateslaapp