Sam Altman quiere cobrar la IA como la luz eléctrica

Sam Altman quiere cobrar la IA como la luz eléctrica

Sam Altman, CEO de OpenAI, declaró que la inteligencia artificial se venderá bajo demanda como la electricidad, desatando críticas y debate.

Por Humberto Toledo el 12 marzo, 2026 a las 13:16

💡 Resumen (TL;DR):

  • El CEO de OpenAI anticipa un futuro donde la IA sea un servicio medido, similar al agua o la electricidad.
  • La empresa acaba de cerrar una ronda de financiamiento por 110 mil millones de dólares para infraestructura.
  • La propuesta generó duras críticas en redes sociales sobre la privatización del pensamiento asistido.

El CEO de OpenAI, Sam Altman, confirmó que el modelo de negocio de la inteligencia artificial imitará al de los servicios públicos básicos. Durante el BlackRock’s 2026 Infrastructure Summit en Washington, D.C., el directivo proyectó un escenario donde los usuarios pagarán por capacidad de procesamiento bajo un esquema de medidor, desatando un debate directo sobre el control comercial de esta tecnología.

Un clip del evento celebrado el 11 de marzo, publicado en X por la cuenta @TheChiefNerd, acumuló rápidamente millones de reproducciones. En el video, Altman conversa con Bayo Ogunlesi, presidente y CEO de Global Infrastructure Partners, sobre cómo se sostendrá financieramente el desarrollo de los grandes modelos de lenguaje.

“Vemos un futuro en el que la inteligencia es un servicio público, como la electricidad o el agua, y la gente nos la compra con un medidor”, sentenció Altman. El ejecutivo detalló que el núcleo del negocio consistirá fundamentalmente en vender tokens, las unidades de procesamiento de texto y datos que estructuran las respuestas automatizadas.

La inteligencia bajo demanda choca con el usuario

Este modelo tarifario busca administrar los recursos computacionales limitados ante el uso masivo. “Queremos inundar el mundo de inteligencia. Queremos que la gente la use para todo”, agregó el líder de OpenAI.

Las declaraciones ocurren apenas unas semanas después de que la firma cerrara una mega ronda de inversión por 110 mil millones de dólares respaldada por Amazon, Nvidia y SoftBank. Pese al músculo financiero de la compañía, la reacción en internet fue inmediata y escéptica.

En plataformas como Reddit y X, distintos analistas y usuarios desmenuzaron las debilidades del proyecto comercial:

  • Paradoja financiera: Si la IA opera como la electricidad, requerirá supervisión gubernamental y fijará márgenes de ganancia mínimos. Un usuario notó que este escenario resulta poco atractivo para los accionistas que recientemente valuaron la empresa en 300 mil millones de dólares.
  • El costo de pensar: Otro usuario de X resumió la frustración general argumentando que vender inteligencia como servicio es solo un eufemismo corporativo para cobrarle a la gente por pensar o resolver problemas diarios.
  • Eficiencia nula: Desde un enfoque técnico, se advirtió que muchos usuarios dejarán la IA corriendo en segundo plano sin extraer valor real, ya que el modelo por medidor exige que la persona sepa exactamente qué comandos ejecutar.

Altman ya había introducido esta idea previamente. En julio de 2025, durante un evento de la Reserva Federal, aseguró que el costo por unidad de inteligencia de su software cayó más de diez veces por año durante el último lustro. Hoy, la visión de una herramienta “demasiado barata para medirla” colisiona con los requerimientos extremos del hardware: operar cerebros digitales a escala global factura energía eléctrica masiva y los usuarios finales absorberán el costo.

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