✨︎ Resumen (TL;DR):
- Intel y Alphabet confirmaron un acuerdo para sostener y mejorar la infraestructura de inteligencia artificial en Google Cloud.
- La alianza extiende el uso de procesadores Xeon e incluye la creación de aceleradores IPU personalizados para hiperescala.
- Las acciones de Intel subieron más del 11% el miércoles, superando el 90% de crecimiento anual tras asegurar contratos masivos.
Intel y Alphabet (Google) anunciaron este jueves una colaboración multianual para potenciar la infraestructura de inteligencia artificial y la nube. Mediante este acuerdo, los procesadores Xeon continuarán operando las cargas de trabajo de Google Cloud, abarcando la coordinación de entrenamiento de IA, la inferencia de baja latencia y el cómputo de propósito general.
Ambas empresas expandirán también el desarrollo conjunto de sus unidades de procesamiento de infraestructura. Un IPU es un acelerador programable basado en chips ASIC que descarga funciones de red, almacenamiento y seguridad del CPU principal para mejorar la eficiencia a hiperescala.
“Juntos, los CPU Xeon y los IPU forman una plataforma estrechamente integrada que equilibra el cómputo de propósito general con la aceleración de infraestructura especializada para ofrecer sistemas de IA más eficientes, flexibles y escalables”, declaró Intel en el anuncio oficial.
El acuerdo involucrará múltiples generaciones de hardware y da continuidad al trabajo de desarrollo de chips que inició con el IPU E2000 en 2022. Actualmente, Google ya despliega los procesadores Intel Xeon 6 en sus instancias de máquinas virtuales C4 y N4 para soportar desde servidores web hasta tareas de machine learning.

La recuperación de Intel en el mercado de centros de datos
Este contrato con Google consolida la estrategia de reestructuración ejecutada por el CEO Lip-Bu Tan.
- Intel anunció el martes su integración al proyecto Terafab de Elon Musk junto a SpaceX, xAI y Tesla.
- El acuerdo de Terafab está valorado entre $20,000 y $25,000 millones de dólares y requiere que Intel fabrique chips avanzados para robótica e IA.
- En marzo, la compañía reveló que sus procesadores Xeon 6 serán los CPU principales en los sistemas DGX Rubin NVL8 de Nvidia.
Para cumplir con la enorme demanda en los centros de datos, la compañía reasignó de manera estratégica su capacidad de fabricación de chips para computadora. Este es un ajuste operativo que el CFO David Zinsner indicó que podría persistir “durante varios años”.
El mercado financiero reaccionó de inmediato a la acumulación de clientes de alto perfil. Las acciones de Intel cerraron con un alza superior al 11% el miércoles y operaron en verde en la apertura del jueves. Con estos movimientos, el valor de la empresa registra una ganancia del 90% en lo que va del año.
