✨︎ Resumen (TL;DR):
- Las emisiones de Amazon subieron un 16% y las de Google un 18% en 2025, impulsadas por la rápida expansión de infraestructura para inteligencia artificial.
- La huella de carbono de Amazon superó las emisiones anuales de Nueva Zelanda, mientras que Google ya contamina un 81% más que en 2019.
- Ambas compañías tecnológicas mantienen sus metas de alcanzar el cero neto, aunque sus inversiones en centros de datos marcan cifras récord.
Amazon y Google cerraron el año 2025 con un incremento notable en sus emisiones de gases de efecto invernadero. La construcción acelerada de centros de datos diseñados para soportar la inteligencia artificial es el factor principal detrás de este repunte, el cual rompe con la tendencia de reducción ambiental de años anteriores.

Amazon contamina más que un país entero
La huella de carbono de Amazon alcanzó casi 80.8 millones de toneladas de CO2 equivalente en 2025, una subida frente a los 69.5 millones registrados en 2024. Esta cifra acumulada supera la contaminación anual total de países como Nueva Zelanda. El aumento responde directamente al consumo energético de sus instalaciones de IA.
Aunque la firma igualó su consumo eléctrico global con compras de energía limpia, las emisiones de la electricidad que realmente consume subieron un 34%. Por primera vez desde 2019, la intensidad de carbono de la empresa aumentó, registrando 113 gramos de CO2 por cada dólar de ingreso.
La directora de sostenibilidad de Amazon, Kara Hurst, defendió la postura de la empresa: “No va a ser lineal. No va a ser la historia de un solo año”. Sin embargo, la tendencia de este periodo muestra que las emisiones crecen a un ritmo más rápido que los ingresos del gigante del comercio electrónico.
Google eleva sus niveles un 81% por encima de 2019
Por su parte, las emisiones que Google contabiliza para sus metas ambientales aumentaron un 18% en 2025, quedando un 81% por encima de su registro de 2019. La empresa de Mountain View atribuyó este comportamiento al desarrollo de su cadena de suministro para sostener la demanda de hardware de IA.
El reporte de Google detalla que las emisiones de Alcance 3, correspondientes a la cadena de suministro y construcción, se elevaron un 25%. Aunque las emisiones de Alcance 2 bajaron un 3%, el consumo eléctrico global de sus instalaciones aumentó un 37% durante el último año.
Kate Brandt, directora de sostenibilidad de Google, explicó que el despliegue de infraestructura va más rápido que la transición energética general. “El camino para alcanzar nuestras ambiciones climáticas no será lineal, dado que nuestra construcción de infraestructura de IA avanza hoy más rápido de lo que la red eléctrica se descarboniza”, señaló Brandt.
La energía y los materiales complican el panorama
El reto ambiental de la IA radica en el consumo eléctrico constante de los servidores y en la construcción de los edificios que los albergan. La fabricación de concreto y acero para estos complejos representa una fuente crítica de contaminación que ambas empresas buscan mitigar con materiales de menor huella ecológica.
En paralelo, la presión interna crece. El grupo de empleados Amazon Employees for Climate Justice criticó las métricas actuales de la compañía y acusó presiones para flexibilizar las reglas de contabilidad de carbono. A pesar de esto, el CEO de Amazon, Andy Jassy, proyecta un gasto de capital de 200,000 millones de dólares este año enfocado en IA, chips y satélites.
La carrera por el dominio de la inteligencia artificial avanza a un ritmo que las redes de energía limpia no logran soportar. Mientras Amazon mantiene su meta de neutralidad para 2040 y Google para 2030, las emisiones de carbono acumuladas en sus balances siguen aumentando trimestre a trimestre.
