✨︎ Resumen (TL;DR):
- Bloomberg describió presuntas operaciones de desvío hacia China y cuestionamientos sobre los controles que Nvidia aplica a sus compradores.
- Un intermediario compró aproximadamente US$2.500 millones en servidores entre 2024 y 2025; fiscales atribuyen US$510 millones a desvíos entre finales de abril y mediados de 2025.
- Nvidia sostiene que cumple las normas y redujo su lista de compradores asiáticos preaprobados, mientras el BIS exige aclarar dudas sobre el usuario y el destino final antes de continuar.
Los presuntos desvíos de chips de IA y servidores hacia China pusieron bajo escrutinio los controles que Nvidia aplica a sus compradores. Un reportaje de Bloomberg publicado el 1 de octubre describe operaciones con destinos declarados fuera de China y compradores finales dentro del país, mientras funcionarios y especialistas cuestionan señales que la empresa habría pasado por alto. Nvidia sostiene que cumple las normas; Bloomberg aclara que no la acusa de violar los controles de exportación ni de ayudar deliberadamente a contrabandistas.
Nvidia suele suministrar sus procesadores a fabricantes de servidores, entre ellos Dell y Super Micro. Esos fabricantes integran los chips en equipos que se venden mediante distribuidores. El problema aparece cuando el destino declarado queda fuera de China, aunque el comprador final se encuentre dentro del país, como describió Bloomberg en varias operaciones.

La alerta está en el usuario final
Las pautas de la Oficina de Industria y Seguridad de Estados Unidos (BIS) consideran señales de alarma los pedidos incompatibles con las necesidades del comprador y las dudas sobre el usuario final. Cuando aparecen, el exportador debe investigar las circunstancias sospechosas y aclarar el uso y el destino del producto.
Sin esas señales ni un requisito expreso adicional, la guía permite que el exportador se apoye en las declaraciones del cliente. Si las dudas persisten después de investigar, recomienda abstenerse de la operación o remitir la información al BIS.
Por eso, la revisión no depende únicamente del país que aparece en los documentos. También importa qué información recibió cada empresa y cómo la trató.
Daniel Remler, investigador del Center for a New American Security y exresponsable de política de IA en el Departamento de Estado, dijo a Bloomberg que no había recibido una explicación satisfactoria sobre el volumen de chips enviado al sudeste asiático y su relación con clientes chinos. La región también alberga centros de datos legítimos; vender allí no demuestra por sí solo un desvío.
Bloomberg usó el caso de Flying Tiger, un proveedor taiwanés al que atribuye un pedido de servidores con procesadores Blackwell. Según el reportaje, el espacio contratado no bastaba para alojar todos los equipos, aunque Nvidia y Super Micro autorizaron la operación tras una visita. Nvidia respondió que los planes de expansión de una startup en un país aliado pueden justificar compras que ayuden a financiar infraestructura futura.
Dos expedientes y tres cifras que no deben mezclarse
El Departamento de Justicia anunció el 19 de marzo cargos contra Yih-Shyan (Wally) Liaw, cofundador de Super Micro, y otros dos hombres. La fiscalía alega que usaron un intermediario del sudeste asiático para desviar servidores a China y ocultar al usuario final.
El comunicado señala que el intermediario compró aproximadamente US$2.500 millones en servidores entre 2024 y 2025. La fiscalía identifica además unos US$510 millones en equipos desviados a China entre finales de abril y mediados de mayo de 2025.
Estas cifras no son intercambiables. La primera corresponde a las compras del intermediario; la segunda, a los desvíos atribuidos a un periodo concreto. Los fiscales también describen réplicas de servidores utilizadas para engañar a los inspectores.
Bloomberg señala que Liaw se declaró inocente y que Super Micro negó conocer el presunto esquema. Los cargos siguen siendo acusaciones, no condenas.
El 1 de octubre se hizo pública otra causa. El Departamento de Justicia anunció la detención de Greg Lui, propietario de Earthmade Computer, por presuntamente enviar a China más de US$300 millones en servidores sujetos a controles de exportación. La acusación sitúa las operaciones entre 2023 y 2024 y sostiene que Lui ocultó el destino final mediante documentación falsa y envíos por terceros países. Lui conserva la presunción de inocencia.
La nota de Bloomberg reproducida por The Business Times identifica procesadores Nvidia H100 en una de las compras citadas por los fiscales. Ese texto no incluye una respuesta de Lui ni de su defensa.
Estas cantidades describen operaciones y periodos distintos, además de referirse a servidores completos. Por sí solas, no permiten calcular cuántos procesadores llegaron a China ni el tamaño total del mercado clandestino.
Nvidia defiende sus controles y cuestiona la escala
Nvidia reconoció ante Bloomberg que terceros han desviado productos, pero sostuvo que los fiscales estadounidenses alegan desvíos inferiores al 0,5% de sus productos. El reportaje no detalla el periodo ni la base de cálculo de ese porcentaje; por eso, no permite contrastarlo con el tamaño total del mercado clandestino.
En 2024, Nvidia detuvo una venta a Tailandia porque no pudo verificar al usuario final. Después de las causas judiciales, la empresa redujo su lista de compradores asiáticos preaprobados. Bloomberg también señala que los fabricantes de servidores reforzaron sus comprobaciones.
Los expedientes describen intentos de engañar los controles de exportación, pero no resuelven qué señales conocieron Nvidia y sus socios en cada operación ni si sus revisiones fueron suficientes. La escala del mercado clandestino tampoco puede calcularse sumando cifras de periodos distintos.
Bajo las pautas del BIS, las dudas sobre el usuario y el destino final deben aclararse antes de continuar.
