✨︎ Resumen (TL;DR):
- El Ministerio de Comercio chino investiga la compra de la startup Manus por parte de Meta.
- La transacción de inteligencia artificial está valorada en más de 2,000 millones de dólares.
- Beijing impuso prohibiciones de salida a los ejecutivos clave, estancando la integración técnica.
Meta Platforms enfrenta un obstáculo geopolítico en su intento por consolidar la compra de Manus por más de 2,000 millones de dólares. Aunque el Ministerio de Comercio de China aseguró respaldar los negocios internacionales, las autoridades aplicaron una prohibición de salida contra el CEO y el científico principal de la startup, lo que paralizó de inmediato los planes de integración de la firma estadounidense.
He Yadong, portavoz del ministerio, aclaró en conferencia de prensa que “el gobierno chino apoya a las empresas para que realicen operaciones transfronterizas y cooperación tecnológica en función de sus necesidades, siempre que tales actividades cumplan con las leyes y regulaciones chinas y sigan los procedimientos debidos”.
Sin embargo, a principios de marzo, el CEO Xiao Hong y el científico principal Ji Yichao fueron citados en Beijing por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma. Tras la sesión, se les notificó que tienen estrictamente prohibido realizar viajes internacionales, aunque pueden moverse con libertad dentro de China.
Esta medida separó físicamente a los fundadores de la sede de Meta y de los equipos de ingeniería estadounidenses. En respuesta, la compañía dirigida por Mark Zuckerberg indicó a Reuters que la transacción “cumplió plenamente con las leyes aplicables” y que espera “una resolución adecuada a la investigación”.
Manus es una startup de inteligencia artificial que construye agentes autónomos capaces de completar tareas complejas con mínima intervención humana. Meta anunció su adquisición a finales de diciembre de 2025. La empresa fue creada por ingenieros chinos bajo una matriz local llamada Butterfly Effect, antes de mudar su sede corporativa a Singapur.

Control de exportaciones y el “lavado de modelos”
El gobierno chino inició la revisión formal de la compra el 8 de enero para evaluar el cumplimiento de las leyes de control de exportaciones e inversión en el extranjero. Los reguladores buscan determinar si la transferencia de personal y tecnología de China a Singapur requería una licencia especial.
Las autoridades también indagan si la startup intentó “lavar sus modelos”, una estrategia donde empresas cambian el nombre de sistemas de inteligencia artificial desarrollados en territorio chino para comercializarlos en el extranjero y evadir las leyes nacionales.
Este caso marca un punto de inflexión, ya que es la primera vez que Beijing utiliza prohibiciones de salida para presionar a ejecutivos que cierran un trato directo con una de las principales empresas tecnológicas de Estados Unidos.
De acuerdo con analistas citados por CNBC, el gobierno asiático clasifica a los modelos avanzados de inteligencia artificial como activos de seguridad nacional. El pronóstico del mercado apunta a un proceso de aprobación extenso, donde China impondrá condiciones severas sobre el uso de la tecnología de Manus en lugar de bloquear el acuerdo por completo.
