💡 Resumen (TL;DR):
- Amazon desmintió los reportes de prensa que culpaban a la inteligencia artificial por las interrupciones en su tienda.
- Documentos filtrados revelaron pérdidas de hasta 6.3 millones de pedidos durante fallas registradas a principios de marzo.
- La empresa aclaró que solo un incidente tuvo relación con la IA, causado por una sugerencia errónea y no por código automatizado.
Amazon desmintió categóricamente los reportes de prensa que culpaban a la inteligencia artificial por las recientes caídas de su plataforma de ecommerce. La compañía calificó las afirmaciones como “falsas” y aclaró que solo un incidente aislado estuvo mínimamente relacionado con herramientas de asistencia de IA.
La controversia estalló tras un reporte del Financial Times. El medio británico aseguró que Amazon convocó a sus ingenieros a una reunión para analizar una “tendencia de incidentes” con un “alto radio de impacto”, los cuales fueron atribuidos en parte a cambios asistidos por IA generativa.
El texto original también afirmaba que la empresa obligaría a los programadores junior a pedir autorización para implementar código asistido por algoritmos. Un portavoz de Amazon desmintió esto a Business Insider, indicando que “no es exacto decir que los ingenieros de nivel junior y medio deben obtener la aprobación de los ingenieros senior para cualquier cambio asistido por IA”.

Cifras filtradas y el impacto en las ventas
El sitio web y la app de Amazon sufrieron varias interrupciones recientes, incluyendo un bloqueo de casi seis horas a principios de mes que impidió a los usuarios concretar compras.
Documentos internos obtenidos por Business Insider detallaron el impacto de dos eventos críticos:
- 2 de marzo: Un fallo vinculado al asistente de programación Amazon Q provocó la pérdida de aproximadamente 120,000 pedidos y 1.6 millones de errores en el sitio web.
- 5 de marzo: Una falla generalizada causó una caída del 99% de los pedidos en Norteamérica, resultando en 6.3 millones de pedidos perdidos.
Dave Treadwell, vicepresidente senior de eCommerce Foundation en Amazon, reconoció el problema en un mensaje interno. El directivo admitió que “la disponibilidad del sitio y la infraestructura relacionada no ha sido buena recientemente”.
Treadwell explicó que la empresa implementaría “prácticas de seguridad temporales que introducirán una fricción controlada en los cambios de las partes más importantes de la experiencia de Retail”.
El riesgo de programar con IA en entornos reales
En un blog oficial publicado el 11 de marzo, Amazon intentó frenar el ruido mediático. La corporación detalló que revisó “algunas interrupciones recientes” y comprobó que fueron “problemas operativos separados y no relacionados”.
Sobre la supuesta intervención de los algoritmos, Amazon explicó que ningún error provino de código escrito por IA. El único incidente relacionado ocurrió cuando un ingeniero siguió “un consejo inexacto que un agente dedujo de una wiki interna desactualizada”.
El debate sobre la automatización del código ya escaló en la industria tecnológica. Elon Musk reaccionó a la noticia en X publicando un mensaje directo: “Procedan con precaución”.
La advertencia coincide con un reporte de la firma Harness. Su estudio encontró que el 51% de los desarrolladores que usan IA varias veces al día reportan mayores problemas de calidad en su código, mientras que un 53% registra incidentes de seguridad frecuentes.
Los propios documentos de Amazon sobre la falla del 2 de marzo confirman la tensión operativa. El memorándum advirtió claramente que “el uso de GenAI en las operaciones del plano de control acelerará la exposición de bordes afilados y lugares donde no existen barreras de seguridad”.