Resumen
- 🔘 Europa y China impulsan regulaciones para exigir botones físicos en funciones clave de seguridad.
- 📱 Las pantallas táctiles pueden distraer y afectar la reacción del conductor.
- 🚗 Varias marcas ya están corrigiendo el rumbo y reintroduciendo controles tradicionales.
Durante la última década, el interior del auto se convirtió en una extensión de la tablet: pantallas gigantes, menús infinitos y cada vez menos botones físicos. La tendencia parecía imparable… hasta que empezó a volverse en contra de las marcas. Ahora, tanto Europa como China están marcando un nuevo rumbo: menos dependencia absoluta de las pantallas y más controles físicos para funciones clave.
En Europa, el cambio viene impulsado por las nuevas evaluaciones de Euro NCAP, vigentes desde enero de 2026. Para aspirar a las cinco estrellas —un sello vital a nivel comercial— los autos deben incluir controles físicos para elementos esenciales como direccionales, limpiaparabrisas, luces de emergencia, claxon y llamada de emergencia. Si todo eso depende únicamente de una pantalla táctil, el vehículo pierde puntos. No es una ley obligatoria, pero ningún fabricante quiere renunciar a una calificación perfecta.

La lógica es sencilla: mientras más tiempo pasa el conductor navegando menús para activar funciones básicas, más tiempo aparta la vista del camino. En situaciones críticas, esos segundos importan. Además, no hay que olvidar los posibles retrasos del sistema, bloqueos o errores de software que pueden complicar todavía más la experiencia.
Lo interesante es que China —el mercado que más abrazó el modelo “todo pantalla” al estilo Tesla— también está rectificando. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MIIT) propuso regulaciones que exigen botones físicos para funciones esenciales como direccionales, luces intermitentes, selección de marcha y llamada de emergencia. Incluso se establece un tamaño mínimo de 10 × 10 milímetros para garantizar que sean realmente utilizables al tacto.
El impacto ya se siente. Volkswagen reconoció que depender demasiado de las pantallas fue “un error” y está reintroduciendo botones en sus nuevos eléctricos. Mercedes-Benz defiende que ciertas funciones simplemente funcionan mejor con controles tradicionales. Hyundai apuesta por un enfoque híbrido, combinando perillas y botones físicos con pantallas. Hasta Tesla estaría considerando recuperar la palanca tradicional de direccionales en algunos modelos.
Después de años persiguiendo el interior más limpio y digital posible, la industria parece redescubrir algo básico: la ergonomía importa. La pantalla puede ser espectacular, pero cuando se trata de seguridad, el botón físico sigue siendo el atajo más rápido, intuitivo y confiable.