Resumen 🔋
- ⚡ CATL instalará baterías de sodio en autos eléctricos de pasajeros desde 2026.
- ❄️ Funcionan mucho mejor en frío extremo que las baterías de litio tradicionales.
- 💸 Prometen EVs más baratos, con densidad energética similar a LFP en pocos años.
Las baterías de sodio ya no son solo una promesa de laboratorio. CATL, el mayor fabricante de baterías para autos eléctricos del mundo, confirmó que comenzará a montar baterías de sodio en vehículos de pasajeros a partir del segundo trimestre de 2026, marcando un paso clave hacia una nueva etapa en la electrificación.

Tras estrenar su serie Tectrans II en vehículos comerciales ligeros, el director de tecnología de CATL, Gao Huan, aseguró que esta misma tecnología dará el salto a autos de uso diario. El primer modelo en utilizarlas será un GAC Aion, reforzando la alianza entre CATL y GAC Group, que ya venían colaborando en sistemas de baterías intercambiables.
Uno de los puntos más impresionantes de estas baterías de sodio es su rendimiento en climas extremos. El paquete de 45 kWh ya fue probado en camiones ligeros y vans medianas, demostrando que puede cargarse a -30 °C y que incluso a -40 °C conserva el 90% de su capacidad utilizable, algo donde las baterías de litio tradicionales suelen sufrir bastante.

CATL planea iniciar la producción en masa en julio de 2026, incluyendo versiones compatibles con intercambio rápido de baterías. Conforme aumente el volumen, la tecnología se expandirá a autos de pasajeros, vehículos comerciales, maquinaria de construcción y sistemas de almacenamiento de energía.
¿La gran promesa? Costos más bajos. Las baterías de sodio utilizan materiales más abundantes y baratos que el litio, lo que podría traducirse en EVs más accesibles. Aunque hoy su densidad energética es menor, CATL asegura que en los próximos tres años alcanzarán niveles comparables a las baterías LFP, cerrando una de sus principales desventajas.
Actualmente, la marca ya trabaja en su tercera generación de baterías de sodio. Bajo su nueva marca Naxtra, CATL afirma haber alcanzado una densidad energética de 175 Wh/kg, una cifra que ya se codea con la parte alta del rango de las baterías LFP. Si cumplen lo prometido, el impacto en la industria podría ser enorme.