✨︎ Resumen (TL;DR):
- Una ingeniera de software en Estados Unidos obtuvo una exención laboral para evitar el uso de herramientas de inteligencia artificial.
- El porcentaje de empleados que usan IA en EE. UU. pasó del 21% al 40% en 2025, con miras a superar el 70% en 2026.
- La encíclica “Magnifica Humanitas” del Papa León XIV respalda teológicamente la resistencia a la deshumanización tecnológica.
Una ingeniera de software de Carolina del Norte, Estados Unidos, logró que su empresa le otorgara una exención religiosa para no usar inteligencia artificial en su jornada laboral. Este caso abre un precedente legal para los trabajadores que rechazan la automatización basándose en sus convicciones éticas y de fe, un movimiento que ahora cuenta con el respaldo del Papa León XIV.
Erin Maus, desarrolladora en una compañía de tecnología y entretenimiento, solicitó formalmente esta medida en abril. Su argumento se centró en que las herramientas de IA chocaban con sus principios éticos y ambientales. En mayo, la administración de la empresa aceptó su petición, permitiéndole mantener sus procesos tradicionales.
“Escribo y reviso mi código a mano, lo cual parece una locura”, declaró Maus a un medio local. “Hace solo dos años, ¿Cómo lo iba a hacer de otra manera?”, añadió la ingeniera, evidenciando cómo la adopción forzada de software generativo ha transformado los entornos laborales en tiempo récord.

El sustento teológico y el factor legal en las empresas
La postura de los empleados encuentra un aliado en el Vaticano. El Papa León XIV publicó recientemente su primera encíclica, titulada Magnifica Humanitas, un documento de más de 43 mil palabras donde lanza duras críticas contra el desarrollo tecnológico desmedido.
En dicha encíclica, el Sumo Pontífice asegura: “En la era de la inteligencia artificial, cuando la dignidad humana se ve amenazada por nuevas formas de deshumanización, tenemos el deber imperioso de permanecer profundamente humanos”. Para el líder religioso, la tecnología reduce “el misterio de la persona a datos y rendimiento”, por lo que pide evitar “la idolatría del lucro que sacrifica a los débiles”.
Este respaldo teológico se alinea con una tendencia creciente en el mercado laboral estadounidense. Las estadísticas revelan que el uso de IA entre trabajadores pasó del 21% al 40% durante 2025, y las proyecciones estiman que alcanzará entre el 70% y el 80% al cierre de 2026. Sin embargo, la vía de la objeción de conciencia o religiosa podría desacelerar esta transición obligatoria.
Las empresas que intenten imponer estas herramientas se enfrentan a riesgos legales considerables si ignoran los derechos de sus plantillas. Como antecedente, la firma Rex Healthcare acordó pagar 150 mil dólares a un empleado tras una demanda de la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo de Estados Unidos, luego de negarle el trabajo a distancia por rechazar la vacuna de Covid por motivos religiosos. Con la IA sobre la mesa, la exención religiosa se perfila como el nuevo campo de batalla en los recursos humanos corporativos.
Fuente: 1
