Tras un operativo en México, las redes sociales se llenaron de fotos y videos virales. Muchos parecían reales y otros fueron creados con inteligencia artificial. El objetivo fue causar miedo, exagerar la violencia y confundir a la gente. La difusión de fake news buscó hacer creer que el país estaba fuera de control.
Las escenas mostraban supuestos incendios en edificios y aviones en llamas. También circularon imágenes falsas del aeropuerto de Guadalajara tomado por criminales. Estos contenidos se compartieron muy rápido. Varias cuentas ligadas al crimen organizado empujaron los mensajes para aumentar la sensación de caos.
Cómo se fabricó la mentira con IA
La investigación periodística mostró que miembros del crimen organizado participaron en la difusión. No fue solo gente confundida. Hubo coordinación. El uso de IA generativa para crear imágenes falsas permitió fabricar escenas que parecían reales y eso elevó el impacto emocional del contenido.
Expertos señalan que estas campañas buscan romper la confianza en el Estado. El mensaje intenta hacer creer que el gobierno perdió el control. Además, la desinformación hace más difícil saber qué pasa en tiempo real. La confusión frena la respuesta de las autoridades y complica el trabajo de los periodistas en zonas peligrosas.
Por qué el miedo se vuelve viral
En las primeras horas, la cantidad de noticias falsas creció muy rápido. Algunas publicaciones lograron miles de reacciones y compartidos. El alcance fue enorme. Esto muestra cómo los algoritmos impulsan el contenido extremo: el miedo genera clics y el pánico se vuelve viral.
Las plataformas reaccionaron tarde. Para ese momento, varias cuentas ya habían difundido el mensaje. Identificar a los responsables toma tiempo. Mientras tanto, la versión falsa se instala y el daño ya está hecho. La corrección casi nunca llega tan lejos como la mentira.
Narcoinfluencers y propaganda digital
Los cárteles llevan años usando redes sociales. Antes compartían videos viejos o material de otros países. Hoy, la IA generativa les permite crear escenas nuevas. El contenido parece reciente y local, lo que lo hace más creíble para quien lo ve.
También existen los llamados narcoinfluencers. Son perfiles con miles de seguidores que idealizan al narco, normalizan la violencia y venden una imagen de poder y éxito. Este tipo de contenido influye en la opinión pública, atrae a jóvenes y refuerza el miedo.

El uso político del caos digital
La desinformación no quedó solo en manos del narco. Figuras políticas de Estados Unidos aprovecharon el ruido digital y repitieron versiones falsas. Hablaron de ataques que nunca ocurrieron y vincularon el caos con discursos sobre la frontera para generar miedo y presión política.
Entre las cuentas que difundieron estas versiones estuvo Laura Loomer. También amplificaron el relato algunos medios partidistas. El mensaje buscó reforzar la idea de “narcoterrorismo”, lo que alimenta el miedo y endurece el debate público sobre México.
Efectos reales en seguridad y periodismo
La desinformación creada con inteligencia artificial tiene efectos reales. Aumenta el pánico social, complica los operativos de seguridad y expone a civiles. También daña la credibilidad de fuentes confiables. En contextos de violencia, el periodismo ya enfrenta riesgos y la confusión informativa empeora todo.
Los reporteros deben verificar imágenes bajo presión. Las redacciones trabajan con menos recursos y con el tiempo en contra. Los grupos criminales aprovechan esa brecha: publican primero, mienten rápido y obligan a los medios a desmentir después.
Cómo no caer en la trampa de la IA
La alfabetización mediática es clave para no caer en engaños. Antes de compartir, conviene revisar la fuente y buscar confirmación en medios confiables. También hay que fijarse en el lenguaje: si apela al miedo o al pánico, es motivo para dudar.
Revisar imágenes ayuda mucho. La IA que crea fotos suele dejar señales como bordes raros, sombras que no cuadran o detalles fuera de lugar. Comparar con otras fuentes reduce el riesgo de caer en noticias falsas. Verificar sigue siendo una defensa básica en la era digital.
Un nuevo frente de seguridad
El uso de IA para manipular la información ya es una herramienta del crimen organizado. Esto abre un frente nuevo para la seguridad en México. No solo se combate la violencia en las calles, también se enfrenta una guerra de información que busca confundir y debilitar la confianza pública.
La cooperación entre plataformas, autoridades y sociedad civil es clave. Hace falta respuesta rápida y reglas claras para frenar campañas coordinadas, sin censura, pero con mecanismos de control. La tecnología avanza rápido y la defensa informativa tiene que avanzar al mismo ritmo.