✨︎ Resumen (TL;DR):
- Francia asegura compromisos de inversión extranjera por más de 93,000 millones de euros para convertirse en el núcleo de infraestructura de IA en Europa.
- SoftBank lidera la iniciativa con una propuesta de hasta 5 GW de capacidad de cómputo en el norte del país.
- El éxito de este despliegue depende de la obtención rápida de permisos, la conexión a la red de transmisión de energía y la aceptación de las comunidades locales.
Francia aseguró compromisos de inversión extranjera por más de 93,000 millones de euros (que podrían superar los 110,000 millones con acuerdos futuros) en el marco de Choose France 2026 para consolidarse como el centro de infraestructura de inteligencia artificial en Europa. Sin embargo, el verdadero desafío de este despliegue no es el financiamiento, sino la capacidad de su red eléctrica para conectar estos nuevos centros de datos.
Francia quiere convertirse en el motor digital de Europa aprovechando sus terrenos industriales y su matriz energética descarbonizada. Durante el evento Choose France 2026, el gobierno de Emmanuel Macron confirmó la llegada de 71 nuevos proyectos que generarán más de 15,000 empleos directos.
El anuncio más robusto proviene del gigante tecnológico japonés SoftBank, que contempla inyectar 45,000 millones de euros confirmados (y hasta 75,000 millones potenciales) para desarrollar centros de datos en el norte del país.
El presidente francés defendió la transparencia de estos anuncios estratégicos. “Diseñamos las cosas con mucha ambición, con la voluntad de ir rápido, pero anunciamos cuando es seguro”, declaró Emmanuel Macron.
Sin embargo, la industria sabe que un anuncio en papel no equivale a una instalación conectada. Un data center de IA es una infraestructura especializada que alberga servidores, chips de alto rendimiento y sistemas de enfriamiento para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial. Estas instalaciones consumen volúmenes gigantescos de electricidad.

El mapa de los gigawatts y las inversiones en Francia
La lista de compromisos financieros presentados en el evento es masiva y redibuja la geografía tecnológica francesa:
- SoftBank: Desarrollará hasta 5 GW de capacidad, iniciando con una primera fase de 3.1 GW para 2031 en la región de Hauts-de-France.
- Brookfield: Elevará sus inversiones en infraestructura de IA a 30,000 millones de euros en el norte del país.
- Nebius: Destinará más de 8,000 millones de euros para transformar una antigua fábrica de Bridgestone en un centro de cómputo europeo.
- MGX y Bpifrance: Aportarán alrededor de 7,500 millones de euros para un segundo complejo de IA.
- Verne y Ardian: Invertirán hasta 5,000 millones de euros en un campus digital cerca de París.
- Salesforce: Desplegará 2,000 millones de dólares hasta 2030, abriendo su primer AI Innovation Hub en París.
El cuello de botella eléctrico y local
Aunque el país cuenta con una sólida generación de energía nuclear, llevar cientos de megawatts a terrenos específicos requiere de una infraestructura de transmisión que hoy está sumamente presionada.
Para contrarrestar esto, la eléctrica estatal EDF y la distribuidora RTE aceleran la entrega de sitios prioritarios que ya tienen acceso favorable a la red de transmisión. De hecho, EDF seleccionó a SoftBank para reconvertir la antigua central térmica de Bouchain en un data center de 400 MW.
“El proyecto seleccionado para el sitio de Bouchain demuestra la capacidad de Francia para alojar infraestructura digital a gran escala”, afirmó Bernard Fontana, CEO de EDF.
Además de la red, el otro gran obstáculo es la aceptación de los habitantes de la zona. En Bosquel, donde SoftBank y Sesterce planean un campus de 1 GW, las empresas establecieron un fondo de 10 millones de euros para proyectos de educación y negocios locales, intentando mitigar el rechazo que suelen generar estas infraestructuras por su consumo de agua y espacio.
La viabilidad a largo plazo de estos proyectos dependerá de si las reformas regulatorias logran acelerar los trámites antes de que termine el mandato de Macron en 2027, un factor político que mantiene cautelosos a los inversionistas globales para evitar que el capital se quede estancado en la fase de planeación.
