✨︎ Resumen (TL;DR):
- Sarah Friar, CFO de OpenAI, cuestionó en privado el plan de Sam Altman para salir a bolsa a finales de 2026.
- La directiva tiene dudas de que los ingresos actuales soporten el plan de gastar $600 mil millones de dólares en infraestructura.
- La startup quema capital aceleradamente y espera perder más de $200 mil millones antes de volverse rentable.
Una ruptura en la cúpula directiva de OpenAI expone serias diferencias sobre su futuro financiero. La directora financiera, Sarah Friar, cuestionó en privado la insistencia del CEO, Sam Altman, de llevar a la compañía a la bolsa de valores en el cuarto trimestre de 2026, advirtiendo que la organización simplemente no está preparada para este movimiento.
El reporte publicado por The Information detalla que Friar desconfía del compromiso de Altman por invertir $600 mil millones de dólares en infraestructura de cómputo durante los próximos cinco años. La CFO duda que la trayectoria de ingresos logre soportar un volumen de compras de tal magnitud.
Apenas la semana pasada, la startup reportó ingresos de $2 mil millones de dólares mensuales. Esta cifra fue impulsada por la adopción corporativa, la cual ya representa más del 40% de sus ingresos totales.
Además, la compañía cerró una ronda de financiamiento histórica de $122 mil millones de dólares, alcanzando una valoración de $852 mil millones de dólares. La inyección de capital fue liderada por gigantes como Amazon, Nvidia, SoftBank y Microsoft.

El costo real de desarrollar la Inteligencia Artificial
A pesar de la acelerada facturación, Altman admitió en privado que la empresa gastará más de $200 mil millones de dólares antes de registrar un flujo de caja positivo.
Ya en febrero, la cadena CNBC reportó que OpenAI recortó sus ambiciones originales de infraestructura, reduciendo la meta de $1.4 billones de dólares a $600 mil millones hasta el año 2030, en un intento por ajustar los gastos a la demanda real del mercado.
Esta fricción de alto nivel coincide con una reestructuración ejecutiva drástica en la organización: * Brad Lightcap (COO) pasará a un rol de proyectos especiales. * Fidji Simo (CEO de desarrollo de AGI) tomó licencia médica. * Kate Rouch (Jefa de marketing) dejó su puesto para enfocarse en su recuperación de cáncer. * Greg Brockman (Presidente) amplió su supervisión directa sobre producto e ingeniería.
Friar entiende la crisis de infraestructura técnica. Durante una entrevista reciente con Cathie Wood, CEO de ARK Invest, la directiva confesó que OpenAI está “tomando decisiones muy difíciles” y dejando pasar oportunidades comerciales ante la falta de capacidad de cómputo.
Tan recientemente como en noviembre de 2025, Friar le dijo a The Wall Street Journal que una IPO “no está en los planes” y aclaró que prefería no estar “demasiado preocupada” por el tema.
El desenlace de esta disputa directiva definirá la relación de toda la industria de la IA con los mercados públicos. Los inversionistas ya inyectaron capital masivo, pero la startup tecnológica más valiosa del mundo sigue sin presentar un camino a corto plazo hacia la rentabilidad.
