Una obra en proceso

Una obra en proceso

Calificación

Lo Positivo

  • Kinect 2.0 es responsivo y práctico
  • El diseño combina con cualquier decoración
  • La apariencia de ciertos aspectos de la interfaz es atractiva
  • Usarla como sistema de entretenimiento será una opción muy interesante
  • Kinect 2.0 abre la posibilidad a nuevas formas de diseño e interacción con los juegos

Lo Negativo

  • La interfaz se siente despojada de importantes opciones
  • El disco duro de 500 GB no es intercambiable
  • La instalación de juegos es obligatoria
  • El sistema operativo parece una versión Beta de Windows 8
  • Se necesita una suscripción de paga para acceder a todas las aplicaciones en línea

Hace 12 años, Microsoft lanzó el Xbox original, consola con la que debutó en el mundo de los videojuegos y con la cual absorbió pérdidas económicas importantes con tal de posicionarse en el mercado. La misión fue un éxito, pues su sucesor, el Xbox 360, tuvo una mejor recepción y gracias a su excelente servicio de juego en línea y una biblioteca con grandes títulos, logró poner a la compañía en la mente de los consumidores. Ahora es el turno de Xbox One, el integrante nuevo de la familia, un intento por consagrar la idea original de la compañía y con el que planean brindar una experiencia de entretenimiento unificada que pretende poner bajo un mismo techo la televisión, los videojuegos y el contenido en línea.

Mucho se habló de las características de esta consola; desde su hardware hasta su política de distribución de software fueron temas que inundaron las páginas de tecnología de todo el mundo. Xbox One por fin está aquí y lo probamos a fondo. Tiene tanto puntos débiles como ventajas, cubriremos a fondo ambos para que tomes una decisión informada, en caso de estar pensando en adquirir una plataforma de nueva generación.

Diseño

Lo primero que notas en el Xbox One es su tamaño, mucho más grande y pesado que su antecesor y nos hace recordar un poco la experiencia de haber cargado un PlayStation 3 por primera vez.

El diseño es minimalista. La mitad de la parte superior está compuesta de un plástico esmaltado (que es un auténtico imán de polvo) mientras que la otra mitad es una rejilla que deja pasar el aire para mantener fresco el sistema, cometido que se logra gracias a un ventilador de 112 mm que, para su tamaño, es sorprendentemente silencioso.

En la parte frontal se ubica un botón de encendido sensible al tacto, bajo el plástico que cubre la consola, lo que le da una sensación touch similar al de los teléfonos con pantalla táctil. En la parte izquierda se ve la ranura para discos, que sólo cuenta con el botón Eject, además de una solitaria entrada USB, mientras que en la parte trasera se encuentra el acceso al resto de las conexiones.

El diseño está pensado para combinar con cualquier decoración, pues, en concreto, se trata de un simple cuadro negro con detalles blancos, así que se mimetiza perfectamente con el ambiente. Cabe destacar que la consola está diseñada para posicionarse de manera horizontal, según palabras del propio Microsoft, y si quieres utilizarla verticalmente, será bajo tu propio riesgo. El Xbox One cuenta con una gran fuente de poder externa, con una pequeña luz que indica, al cambiar de color dependiendo del estado de la corriente eléctrica.

Conexiones y hardware

Una de las principales innovaciones respecto al hardware, es una entrada de video HDMI, lo que te permite ver la transmisión de tu televisión, PC, laptop o hasta un PlayStation 4 directamente mediante la consola. Por supuesto, el desfase dificulta controlar aplicaciones que requieren respuesta rápida como los juegos de video, pero es ideal para ver la televisión, que es su principal función.

De acuerdo con Microsoft, el ancho de banda de salida de video es suficiente para transmitir contenido 3D y 4K, lo que prepara al Xbox One para el futuro. No se especifica si su capacidad incluye generar gráficos con resoluciones de ultra alta definición, y lo dudo sinceramente, pues la industria apenas está alcanzando el estándar de 1080p.

Entre la entrada y la salida de HDMI existe un puerto de fibra óptica para transmitir audio digital S/PDIF en estéreo y DTS. En la parte trasera también se encuentran 2 ranuras USB, la entrada para conectar Kinect, un puerto de salida de infrarrojo que será utilizada en conjunto con transmisores de TV por cable o satelital y un puerto ethernet. También tiene antena de Wi-Fi para permitir conexión inalámbrica.

Cabe destacar que de los 8 GB de RAM DDR3, 5 están destinados para juegos y 3 para operaciones de cómputo externas.

Kinect 2.0

Sin duda, la característica más atractiva y diferente es Kinect 2.0, un sensor de audio y de movimiento para controlar el Xbox One a distancia por medio de voz o de gestos motrices. Esta es la segunda generación del sensor que la compañía introdujo en el Xbox 360, pero en esta ocasión, sus capacidades son distintas: cuenta con un área de visión aumentada, detecta hasta 6 personas al mismo tiempo (incluyendo sus expresiones faciales) ―aún en la oscuridad― y tiene 3 veces más fidelidad que su antecesor.

Al iniciar el equipo, deberás configurar esta pieza de hardware para que se calibre su posición relativa al cuarto y sea capaz de interpretar correctamente las órdenes que reciba. También es necesario que aprendas los comandos de voz; por ejemplo, para apagar el equipo hay que decir “Xbox, apaga” y no “apágate” como pensaríamos, y la orden para encender el sistema es “Xbox, on”. No sé cuántas veces, ni con cuántos acentos diferentes lo dije, nunca se encendió. Después de investigar, descubrí que esta orden no está disponible si la configuración tiene al español como lengua predeterminada, así que cambié la cambié a inglés y funcionó casi perfectamente. Según Microsoft, esta característica será añadida en un futuro próximo.

En ciertas áreas, Kinect 2.0 es muy responsivo y eficaz

En otras áreas, Kinect es mucho más responsivo, eficaz y, a veces, necesario, pues la interfaz tiene una organización extraña que te facilita indicar a la consola qué quieres y te evita buscarlo de manera manual. Es mucho más fácil decir “Xbox, ve a opciones”, que buscarlas por medio del control convencional.

Pero, sin duda, los juegos son los que más se benefician con las opciones que ofrece Kinect 2.0, ya que es posible dar órdenes únicamente por medio de voz, sin necesidad de pausar para marcar el destino en un mapa o hasta para salvar tu juego. También añade una nueva dimensión a la experiencia de juego; por ejemplo, en títulos como Dead Rising 3 puedes decir “por aquí” y los zombies voltearán a verte, o también provocar a los jefes con frases clave que los enfurecen. Estas son las primeras implementaciones del nuevo Kinect en los juegos y funcionan relativamente bien. Veremos de qué manera los desarrolladores usan esta tecnología en el futuro, pues hay que recordar que se trata de un componente integrado forzosamente, así que es muy probable que lo exploten cada vez más.

Tal vez el comando más efectivo sea “Xbox, selecciona”, ya que entonces todas las opciones controlables por medio de voz se ponen en verde, lo que facilita identificar la orden adecuada para ir a algún lugar o lanzar una aplicación o juego. Seguramente, Microsoft añadirá opciones que hagan de esta experiencia algo mucho más agradable.

Interfaz

Este tal vez sea el punto más débil de Xbox One, pues más que un upgrade, se siente como un downgrade. El menú es confuso y carece de opciones útiles; es evidente que Microsoft se esforzó inútilmente por crear una interfaz sencilla, minimalista y sin complicaciones, y terminó por eliminar el acceso a áreas importantes del sistema. Como resultado, el sistema es simplista e innecesariamente superficial. No hay forma de saber cuánto espacio de disco has consumido, así que estarás bajando contenido a ciegas sin tener un control real de la administración de tu almacenamiento; tampoco puedes ver tus juegos guardados y es imposible acceder a contenido por medio de USB. De acuerdo con Microsoft, Xbox One detecta los títulos que no has jugado mucho tiempo y los elimina del disco duro para instalar contenido nuevo. Como usuario, nunca es agradable que un sistema elimine datos que tal vez quieras conservar y el hecho de no tener la opción de elegir qué hacer con tu información, es un defecto importante. Después de un tiempo, te encontrarás extrañando la sencilla y práctica interfaz de Xbox 360.

Por alguna razón, Microsoft busca implementar sistemas operativos basados en mosaicos grandes con colores planos en todos sus sistemas, con la esperanza de que hasta tu abuelita pueda controlarlos. Esto resulta en un intento fallido y frustrante de eliminar los menús por jerarquías y la complejidad al tratar de traducir una interfaz touch a equipos que carecen de esta capacidad. Xbox One es la más reciente víctima de este plan y hace que el sistema operativo parezca una versión muy preliminar de Windows 8.

La instalación de videojuegos en Xbox One es obligatoria y no hay forma de escapar de sus garras

En lo personal, encontré realmente enervante y frustrante que el idioma de la consola está directamente relacionado con la localidad, de manera que al seleccionar el inglés no puedes cambiar tu región a México, y si eliges español te verás forzado a escoger entre un puñado de países de habla hispana. El problema no termina ahí, ya que la localidad está ligada con la tarjeta de crédito que necesitas para comprar tu membresía Gold a Xbox LIVE, lo que te fuerza a usar la lengua de tu localidad, y traduce tus juegos en el proceso, arte que desafortunadamente aún no dominamos en América Latina (salvo en caricaturas). Por supuesto, hay forma de sobrepasar este requerimiento al cambiar el idioma y la región, pero esta solución causa conflictos en el contenido de servicios como Netflix, Xbox Video y Xbox Music. Espero que Microsoft solucione esta innecesaria restricción.

Una de las principales características de esta interfaz es una opción llamada “Ajusta” (o “Snap”, en inglés) la cual abre una barra de aplicaciones a la derecha de la pantalla que permite interactuar con 2 funciones de la consola al mismo tiempo, de manera que es posible jugar mientras controlas otro aspecto de la interfaz. Esto es muy práctico para subir videos o para revisar SkyDrive sin interrumpir la sesión de juego.

La instalación de videojuegos en Xbox One es obligatoria y, desafortunadamente, no hay forma de escapar de sus garras. La transferencia de software puede tardar muchísimo y para una generación que está acostumbrada a la recompensa inmediata, introducir el título y esperar de 20 a 40 minutos para empezar a jugar es excesivo. Por otro lado, es importante considerar que Xbox One te permite iniciar el juego una vez que la instalación alcanza aproximadamente 40%, y eso también aplica a la descarga de títulos, que puedes comenzar a jugar una vez que alcanzan cierto porcentaje (el cual es variable).

La navegación entre aplicaciones es una tarea pesada para la plataforma, o al menos así parece: por medio de una transición que coloca el ícono de la app en el centro de la pantalla, Xbox busca disfrazar un poco el tiempo de carga que, aunque no es muy prolongado, es superior al visto en Xbox 360. Una situación donde este problema es evidente es al querer ver los logros, pues al desbloquear uno de ellos, hay que dejar presionado el botón Xbox en el control para iniciar una aplicación especial en la que es posible verlos. Desafortunadamente, este proceso es muy largo y ¡hasta tiene una pantalla de carga que muestra un porcentaje de progreso! Otra de las instancias en las que volteas a ver tu Xbox 360 con nostalgia mientras acaricias el aire.

Aplicaciones

En el mundo se está dando un cambio muy importante en la manera en que interactuamos con sistemas de cómputo: las aplicaciones simples están reemplazando a los programas y su instalación es fácil, rápida y unificada. Xbox One no es la excepción y cuenta con un apartado con un número limitado de apps, como Netflix, Twitch, Amazon, Skype, Explorer, ESPN y TED, entre otras. Para obtener el beneficio completo de este software, es necesario contratar Xbox LIVE Gold, el cual cuesta $699 MXN anuales. Esta membresía también es necesaria para poder jugar en línea. Extrañamente, deberás bajar aplicaciones especiales para ver Blu-ray y escuchar discos de música debido a que Microsoft decidió no incluir este software en el equipo.

Características adicionales

En la presentación de Xbox One, Microsoft sólo habló de la opción de ver programas de televisión mediante la consola; sin embargo, desafortunadamente, al menos en México, la entrada HDMI únicamente sirve como puente para transmitir la imagen de la TV, así que aún no se puede controlar la programación por medio de la interfaz OneGuide y deberás seguir utilizando tu control remoto convencional. No obstante, estamos seguros de que Microsoft implementará algún programa después de negociar con operadoras locales de televisión por cable para brindar este servicio en algún momento de 2014.

Subir videos de tus partidas es otra característica que Microsoft presumió y debo decir que resulta muy interesante, pues hay situaciones al jugar que te gustaría compartir con tus amigos o guardar para ti, en particular cuando cumples con una tarea muy difícil o cuando el juego presenta un glitch irrepetible. La ventaja de este sistema de grabación es que es retroactivo, graba todo el tiempo, así que te da oportunidad de recuperar hasta 5 minutos previos de juego. La herramienta para editar los videos es muy rudimentaria, pero logra su cometido de cortar videos, para mostrar el fragmento que en realidad te interesa. El proceso de edición es algo lento, pues el aparato debe renderear el video y después guardarlo o subirlo a la red, lo que depende muchísimo de tu conexión de Internet, así que puede tardar mucho tiempo en terminar.

Control

De acuerdo con Microsoft, el control de Xbox One tiene 40 cambios de diseño en relación con el de su antecesor, muchos trascendentales. En la parte superior se encuentra el botón Xbox que emite una luz blanca que contrasta con el color del control y le da un aspecto elegante. Es cómodo sostenerlo y cabe perfectamente en la mano; los pulgares se posicionan perfectamente en los botones y los sticks, pero al descansar los dedos anulares en los triggers superiores (RT y LT) es inevitable presionarlos ligeramente, lo que obliga a colocarlos en la parte posterior del control y dificulta la presión de los bumpers (RB y LB) con el dedo índice. Los bumpers y el D-pad también sufrieron una transición, y la retroalimentación al presionarlos no es tan firme como en el control del 360.

El nuevo mando, al igual que su antecesor, utiliza baterías separadas, así que lo más conveniente es comprar un paquete de 4 recargables y utilizar 2 mientras se carga el resto. Sorprende que Microsoft continuara con esta fórmula en lugar de incorporar baterías recargables directo en el control, pero también puede considerarse una ventaja, porque la vida del control no estará sujeta al de la batería.

Xbox One está equipado con una diadema para el juego en línea, una adición bienvenida que elimina la necesidad de comprar equipo separado para comunicarte en Xbox LIVE. Esta pieza se conecta directamente al control por medio de una entrada propietaria de Microsoft y cuenta con un panel de control que permite poner mute, subir o bajar el volumen con sólo presionar un botón. La diadema se siente de mejor calidad que la del 360, es mucho más cómoda y ajustable para todo tipo de anatomía.

SmartGlass

Esta atractiva característica de Xbox One convierte a tu smartphone o tablet en una segunda pantalla para recibir notificaciones, ver mapas y videos subidos por tus amigos y sus logros, o hasta jugar misiones extra en ciertos juegos gracias a una aplicación que puedes descargar de manera gratuita a tu iOS o Android. Algo que resulta muy útil es que puedes controlar tu Xbox de manera remota y hasta usar el teclado de tu dispositivo móvil para introducir texto mediante SmartGlass, lo que se agradece, ya que elimina la necesidad de emplear el incómodo teclado virtual en la pantalla del televisor.

En lo personal, esta app me parece una gran promesa, debido a que es una de las opciones bien pulidas de la consola porque funciona casi a la perfección, con excepción de algunos errores esporádicos. La experiencia de interactuar con el juego usando tu celular resulta muy divertida y gratificante.

Veredicto

Xbox One es, claramente, una obra incompleta, pero sin duda, Microsoft lanzará una oleada de actualizaciones impulsadas por retroalimentación de usuarios, quejas y fallas. La mayoría de sus defectos son de software y en el pasado vimos que la compañía es capaz de mejorar considerablemente la interfaz con el tiempo y One no será la excepción. Algo que podría causar problemas en un futuro es el hecho de que el disco de 500 GB es irremplazable, pues la instalación de juegos es obligatoria y estos pueden ocupar 50 o más GB de espacio. La consola no es mala ni está rota, simplemente aún le falta pulirse para brindar una experiencia sin problemas y mejor pensada. Sin duda, el Xbox será un aparato que controlará todo el entretenimiento de tu sala, pero no por el momento.

Especificaciones

Descripción del Fabricante

Bienvenido a una nueva generación de juegos y entretenimiento, donde los juegos expanden los límites del realismo y la televisión obedece todas tus órdenes. Donde la experiencia está diseñada a tu medida y el entretenimiento que te encanta está en un solo lugar. Bienvenido a la Xbox One todo en uno.

Especificaciones de Producto

Modelo del Procesador AMD Jaguar x86-64
Número de Nucleos del Procesador 8
Velocidad del Procesador 1.75 GHz
Cantidad de RAM 8 GB
Tecnología del RAM DDR3 2133MHz +32MB eSRAM
Tipo de almacenamiento Magnético
Capacidad de almacenamiento 500 GB
Unidad óptica
Modelo de unidad óptica Blu-ray / DVD
Características adicionales

Compatibilidad con SmartGlass, Kinect 2.0 y apps propietarias

Modelo del chip de video AMD basado en Radeon HD7000, 853MHz
Accesorios

Kinect 2.0, control Xbox One

Conectividad inalámbrica

Wi-Fi a/b/g/n de doble banda a 2.4ghz y 5ghz, USB 3.0

Conexiones y puertos

Ethernet, ranura de salida HDMI (soporte 4K), ranura de entrada HDMI

Peso 3200 g

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