En la prueba, el drone voló desde el vehículo en movimiento y siguió una ruta preestablecida para hacer la entrega y, posteriormente, se reunió con la camioneta en la que el conductor había seguido otra ruta para hacer una segunda entrega. Una vez que el drone alcanzó a la camioneta, se acopló a su estación de carga, a la espera de ser enviado en otra misión de mensajería.
“Creo que este será un momento Kitty Hawk. Cuando la gente pregunte ‘¿Cuándo comenzaron a entrar los drones a la escena de las entregas?’ Creo que será el lunes. Esto debería marcar un cambio enorme.”, declaró Steve Burns, CEO de Workhorse, haciendo referencial primer vuelo histórico de un aeroplano, realizado por los hermanos Wright en 1903.
La importancia de esta prueba es que deja claro que sí es posible implementar este tipo de entregas automatizadas y que estas podrían reducir los tiempos de entrega de manera considerable, ya que los conductores podrían ahorrarse varios viajes al día utilizando estos drones. Además, el impacto ambiental también podría ser significativo, ya que esto representa menos quema de combustibles fósiles.
Un detalle importante es que la FAA no permite aún este tipo de entregas, fuera de pruebas de este estilo, así que esto no sucederá de manera habitual en el futuro cercano, a pesar de que Burns asegura que esta dupla de camión y drone podría llegar de manera comercial antes de que termine 2017.