¿Qué tanta ingerencia deberían tener los gobiernos en las aplicaciones de mensajería instantánea y las redes sociales?

Desde que Internet se volvió público se ha ido volviendo cada vez más importante para todo el mundo. Principalmente, este medio electrónico ofrece posibilidades de comunicación impensables en otros tiempos. Primero, la llegada del correo electrónico; después, las redes sociales; y finalmente, las aplicaciones de mensajería instantánea. Cierto, durante mucho tiempo las personas utilizaron los […]

Por Eugenio Moto el 3 mayo, 2016 a las 23:20

Desde que Internet se volvió público se ha ido volviendo cada vez más importante para todo el mundo. Principalmente, este medio electrónico ofrece posibilidades de comunicación impensables en otros tiempos. Primero, la llegada del correo electrónico; después, las redes sociales; y finalmente, las aplicaciones de mensajería instantánea.

Cierto, durante mucho tiempo las personas utilizaron los famosos SMS (o MMS si querían enviar algún archivo) para comunicarse; pero los mensajes tienen un gran defecto: mandar muchos al día eleva las cuentas a niveles estratosféricos. También existían los clientes de mensajería instantánea fijos, como MSN Messenger o ICQ, pero tenían el problema de que solo se podía acceder a ellos desde una computadora. No fue hasta la llegada del Internet móvil, Blackberry y Blackberry Messenger que la humanidad comenzó a estar conectada todo el tiempo.

¿Quién no recuerda este logo?


Hoy día, el líder de las aplicaciones de mensajería instantánea es sin duda Whatsapp, con un aproximado de de 30,000 millones de mensajes mandados diariamente, y una media de 700 millones de usuarios activos mensualmente. Esta aplicación se convirtió en el medio favorito de todos para comunicarse con amigos, familia, escuela y hasta trabajo.

Hay que aclarar que mucha gente usa esta aplicación simplemente porque todo mundo la tiene. Otras aplicaciones como Telegram y WeChat ofrecen muchas más funciones, y además, siempre ha tenido grandes quejas debido a su falta de seguridad. O al menos así era hasta ahora, pues recientemente se incluyó un nuevo método de encriptación (end to end), el cual vuelve a la app más segura que nunca, ya que solamente las personas de envían y reciben los mensajes son capaces de leerlos. Así es, ni siquiera Whatsapp, Inc. puede leer tus conversaciones.

Lamentablemente, la privacidad de los ciudadanos no siempre es del agrado de los gobiernos. Con el pretexto de velar por la seguridad del pueblo, en ya varias ocasiones se ha ordenado violar esta privacidad. Hace solo unos días, una corte en Los Ángeles, Estado Unidos obligó a una señora a utilizar su huella digital para desbloquear su teléfono. ¿Y si las autoridades quieren ir más allá; no solo obteniendo la información de un individuo, sino la de todos?

Hace un par de semanas, las autoridades de la provincia de Jammu & Kashmir en India comenzó a obligar a todos sus habitantes a registrar ante ellos cualquier grupo de Whatsapp creado; además, se confirmó que la población estaría bajo constante escrutinio. Seguramente la encriptación end to end de Whatsapp no les cayó nada bien, pues ya no pueden tener vigiladas a las personas.

Por otro lado, en Brasil acaba de suceder un caso aún más extremo. El juez Marcel Maia Montalvão ordenó el bloqueo de Whatsapp en todo el país durante 72 horas. Esto se debe a que las autoridades han estado rastreando a una banda de narcotraficantes desde hace algún tiempo, y se especula que se comunicaban mediante esta aplicación. Las autoridades brasileñas le pidieron a la compañía que los ayudara a rastrear y desencriptar mensajes de esa organización; sin embargo, debido a la naturaleza del nuevo sistema de seguridad, Whatsapp aseguró que no podía ayudar. Esto desembocó en el bloqueo de la aplicación en todo el país, afectando a más de 100 millones de usuarios. Y no es la primera vez que sucede; en marzo, el mismo juez ordenó una suspensión más corta, y también mandó detener a un ejecutivo de Facebook en Brasil por "negarse a cooperar" en otra investigación.

Un juez ordenó el bloqueo de Whatsapp en Brasil por 72 horas


Los sucesos que han acontecido en los últimos meses generan interesantes preguntas: ¿Qué tanta ingerencia deberían tener los gobiernos en las aplicaciones de mensajería instantánea o las redes sociales? ¿Si el objetivo de ellos es garantizar la seguridad del ciudadano, esto quiere decir que pueden violar la privacidad? ¿El fin justifica los medios?

Sin duda, estas preguntas tienen muchas respuestas diferentes. Por un lado, es bien sabido que las organizaciones criminales utilizan o han utilizado estos medios para comunicarse. Además del caso anterior, se recuerdan casos como el de ISIS usando Telegram. Cuestionado sobre si dormía bien en las noches después de saber que terroristas utilizaban su plataforma, el CEO de Telegram comentó:

"Es una muy buena pregunta, pero pienso que la privacidad —y el derecho a ella—, es más importante que el miedo de que sucedan cosas malas, como el terrorismo."

¿Por algunos pecadores deben pagar todos los justos? Según este señor, no. Sobre el caso de Brasil, Whatsapp indicó:

"Esta decisión castiga a más de 100 millones de personas que dependen de nuestro servicio para comunicarse, administrar sus negocios y mucho más, para obligarnos a entregar informaciones que afirmamos repetidamente que no tenemos".

Hay que recordar que las redes sociales y los servicios de mensajería instantánea son la forma de comunicación de millones de personas en el mundo, y no es agradable saber que todo lo que escribes puede ser monitoreado constantemente. Yendo aún más allá, estas plataformas han servido para coordinar movimientos sociales cuando la opresión del gobierno es demasiado fuerte. Por ejemplo, durante la Revolución Egipcia de 2011, "Facebook fue utilizado para programar las protestas, Twitter para coordinar y YouTube para que el mundo conociera lo que estaba pasando." Si el gobierno hubiera tenido el poder de controlar estas redes, probablemente este movimiento nunca hubiera sucedido. La Revolución Egipcia terminó con un gobierno de opresión y corrupción de más de 30 años.

Las redes sociales fueron fundamentales para la Revolución Egipcia de 2011


Las redes sociales y los servicios de mensajería instantánea son un arma de 2 filos: pueden ser usadas por delincuentes para coordinarse; pero también le permiten al resto de las personas comunicarse, expresarse y dar a conocer al mundo información importante. Después de siglos de control total y opresión, ya se logró llegar a un punto donde la privacidad y la libertad de expresión son derechos aceptados —al menos en la mayoría de los países del mundo— . Aunque las nuevas tecnologías de comunicación pongan nerviosos a los gobiernos del mundo, éstos deben confiar en sus propias maneras para garantizar la seguridad de sus pueblos, sin la necesidad de espiar o bloquear la comunicación de sus ciudadanos.

Más de Social