En algún momento de la vida has estado en una situación similar y aunque probablemente no fuiste víctima de malware, es casi un hecho que vives despreocupado al utilizar un USB de origen desconocido. Es una tendencia que afecta a la mayoría de la gente, tanto, que la universidad de Illinois decidió organizar un estudio formal. Los investigadores dejaron 297 memory sticks en diversas partes del campus (en la cafetería, los estacionamientos, los salones y la biblioteca), para engañar a los estudiantes y ver cuántos conectaban el USB a su máquina.

El resultado fue sumamente revelador: 50% de las personas que encontraron las memorias las usaron sin revisarlas con un antivirus. No fue difícil saberlo, ya que cada USB tenía varios archivos HTML —disfrazados como documentos convencionales o fotos— que al ser abiertos notificaban a los investigadores acerca del usuario y su computadora. Pero el estudio no terminó ahí, ya que se hizo una encuesta con muchas de las personas que fueron víctimas del engaño y entre otras cosas, esto fue lo que resultó de sus respuestas:
- 8% pensó que su sistema operativo tenía suficiente protección nativa (que Windows y OS X iban a detectar cualquier tipo de malware).
- 8% prefirió usar su computadora personal, en lugar de una pública, para revisar el USB.
Cuando les preguntaron a los incautos acerca de la razón de haber confiado en un misterioso USB, más de la mitad dijo que sólo querían "regresarlo con su dueño original". Mientras tanto, únicamente la cuarta parte de los encuestados fueron honestos al decir que simplemente necesitaban una memory stick y que se les hizo fácil aprovechar la que habían encontrado.
- 8% prefirió usar su computadora personal, en lugar de una pública, para revisar el USB.