Según Samsung, estas pantallas son perfectas para cubrir las demandas de los cines actuales, que ya no solo transmiten películas, sino partidos deportivos, conciertos, competencias de gaming y eventos corporativos. Y por lo que se ve, también podrían estar pensadas para salas más pequeñas, como las VIP y Platino.}

Ahora, hay que mencionar que una pantalla de cine tradicional es considerablemente más grande que lo que Samsung está mostrando actualmente y ni hablar de una pantalla IMAX, sin embargo, el punto que quizás sería más interesante conocer es la comparación de precios, pero Samsung no ha revelado nada al respecto aún. También hay que tener en cuenta que la dificultad de reparar una pantalla montada como estas ha de ser mucho mayor que la de reparar un proyector. Quién sabe hacia dónde nos lleve el futuro del cine, quizás terminemos todos con un visor de realidad virtual, embutidos en sillas 4D. Aunque quizás las pantallas de Samsung hagan que las explosiones se vuelvan más reales.