De acuerdo con los resultados, el primero en morir fue el LG G5 (resistió 6 horas, 31 minutos y 49 segundos, nada extraño , pues de todos los modelos analizados es uno de los que tiene menor capacidad) ); enseguida el Huawei 6 se apagó unos minutos después (es desconcertante poque según tiene 3100 mAh, debería haber dado más batalla). El siguiente en quedarse sin energía fue el Sony Xperia X, aguantó 7 hora, 15 minutos y 35 segundos —nada mal, si consideramos que es el que presenta menos mAh—. Después las baterías del HTC 10 y el iPhone 6s se agotaron, luego de rebasar por muy poco las 8 horas. Y finalmente, las 2 iteraciones de Galaxy S7 fueron las ganadoras —¡qué raro…!—, consiguieron más de 10 horas de autonomía, el edge, casi 11 horas.

Ahora bien, es imposible no cuestionar este test, ya que en primera instancia, se puede leer que las pruebas fueron realizadas en "terminos iguales". Pero no sabemos con qué configuraciones estuvieron los teléfonos durante el ensayo. Además existe la posibilidad de que algunos dispositivos no fueran totalmenete nuevos y ya presentaran algunos ciclos de carga. También queda esta duda: ¿por qué no pusieron a competir al iPhone 6S Plus? Tal vez habría desbancado a sus productos…
En realidad, lo único que nos enseñó Samsung fue a desconfiar de los resultados de su prueba, no tiene los elementos suficientes para ser creíble. ¿Será que otras compañías harán sus respectivos "estudios" y los compartirán con nosotros? Quizá. Si lo hacen, esperamos que lo hagan como se debe —aunque tal esperanza es casi nula—.