Después de que el viernes se desatara el ataque de ransomware más grande de la historia, afectando a más de 90 países y parando a decenas de miles de empresas en distintos lugares del mundo, la situación fue controlada y el número de infecciones disminuyó drásticamente durante el fin de semana. Sin embargo, se temía que hoy, al regresar a trabajar, las computadoras que se habían infectado el viernes en la tarde y habían estado inactivas por el fin de semana, causaran una nueva oleada de infecciones al reconectarse a los sistemas empresariales. Aparentemente Asia es uno de los mercados que más está sufriendo por esta nueva oleada.
Según el Japan Computer Emergency Response Team Coordination Center, hasta el momento se tienen reportes de más de 2000 computadoras infectadas, en más de 600 locaciones en este país. Entre las compañías afectadas se encuentran Nissan Motor Co. y Hitachi. Ambas compañías aseguraron que sus operaciones no se habían visto afectadas a gran escala.
En China, la situación es distinta ya que hay reportes de que más de 29,372 instituciones, tanto privadas como públicas, fueron infectadas por el malware, lo que se ha reflejado en cientos de miles de dispositivos dañados y paralizados por el momento. Según reportes, las más afectadas son universidades e instituciones educacionales, ya que hay reportes de más de 4341 locaciones infectadas en el país. Además, hay reportes de interrupción de servicios en estaciones de tren, correo, gasolineras, hospitales, centros comerciales, oficinas y servicios gubernamentales.
Fuera de estos países, la infección parece estar contenida y no se han reportado muchos casos nuevos, sin embargo, se aconseja a todo mundo asegurarse de que sus equipos de cómputo estén completamente actualizados, de manera inmediata. También es importante que se dejen de utilizar sistemas operativos viejos, como Windows XP, ya que al no contar con actualizaciones de seguridad públicas, las vulnerabilidades son mucho más explotables.