En abril, Kevin Gammil, gerente de programa, reveló que Scorpio dejaría atrás los 32 MB ESRAM / 8 GB GDDR3 a favor de 12 GB de RAM GDDR5 que, aparentemente en los devkits ha sido el doble, y de esos 12 GB, 8 GB serían destinados a los juegos. El resto de los recursos están reservados para manejar características del sistema, operar apps en multitask y demás elementos ajenos a los juegos.
Los primeros demos de hardware de Scorpio mostraron que la consola tiene la capacidad de correr 4K a 60 fps, sin embargo, cualquier cantidad extra de RAM ayuda al desempeño. Ybarra incluso explicó que, aun cuando un juego no utilice toda la RAM disponible, como en el caso de los juegos de Xbox One actuales que no hayan sido optimizados, la memoria será usada para obtener un mejor caché. Si te interesa saber más de esta consola te invitamos a estar pendientes de nuestra cobertura de E3.