✨︎ Resumen (TL;DR):
- Lily Liu, presidenta de la Fundación Solana, sentenció que los videojuegos Web3 fracasaron y “no van a regresar”.
- La capitalización de mercado del ecosistema de criptojuegos se desplomó de $35 mil millones a solo $4.5 mil millones de dólares.
- Desarrolladores y analistas están divididos entre quienes apoyan su visión financiera y quienes defienden los 88 juegos aún activos en la red.
Lily Liu, presidenta de la Fundación Solana, sentenció el 20 de marzo que “el gaming en una blockchain no va a regresar”. Esta declaración liquida el optimismo del sector Web3, justo la misma semana en que Meta canceló temporalmente los planes de cerrar su plataforma de realidad virtual Horizon Worlds.
El mensaje de Liu en X, publicado en respuesta a una discusión en Polymarket sobre la retirada del metaverso por parte de Meta, encendió un debate sobre si los miles de millones invertidos en el gaming cripto fueron simplemente un experimento fallido.
La postura tiene un impacto contundente porque la red Solana destaca técnicamente como una de las infraestructuras más viables para los videojuegos gracias a su alta velocidad y bajas comisiones. Aceptando la ironía de su propio decreto, Liu actualizó su biografía en X añadiendo el título de “head of gaming”.
Liu defiende esta tesis desde principios de 2026. En una publicación de febrero, argumentó que las redes descentralizadas deben enfocarse en las finanzas y calificó los años dominados por las narrativas de play-to-earn y NFT como “intelectualmente perezosas”. Durante la conferencia Consensus en Hong Kong, presentó su proyecto de “Internet Capital Markets”, posicionando a los activos financieros tokenizados como la utilidad central de la blockchain.

Caída libre del mercado Web3
El cofundador de Solana, Anatoly Yakovenko, reaccionó de inmediato y pidió a los programadores “demostrar que ella está equivocada”.
El analista Nic Carter le dio la razón a Liu. Carter definió el esquema play-to-earn como “la cosa más tonta de todos los tiempos” y criticó el modelo económico de Axie Infinity calificándolo de “aparcería digital”.
Por otro lado, un miembro prominente de la comunidad tachó la declaración oficial de “vergonzosa”, defendiendo que la tokenización de activos en el gaming sigue creciendo. Vibhu Norby, director de producto de la Fundación Solana, publicó lo que llamó un “shitpost”, bromeando con que el castigo para Liu debería ser obligarla a jugar los 88 juegos en vivo que actualmente corren en la red.
Las métricas del mercado le dan la razón al pesimismo de la ejecutiva. Datos de CoinGecko, reportados por FXStreet, revelan una contracción drástica:
- Desplome de valor: La capitalización del criptogaming colapsó de $35 mil millones de dólares a solo $4.5 mil millones.
- Fuga de inversión: El capital de riesgo inyectado en Web3 gaming cayó por debajo de los $300 millones en 2025-26, una fracción minúscula frente a los $4 mil millones invertidos únicamente en 2021.
- Crisis de retención: Títulos como Star Atlas sufrieron retrasos prolongados, mientras que la base de usuarios de Stepn y Axie Infinity desapareció junto con el valor de sus tokens.
El escepticismo de Liu coincide con el desastre financiero de Meta. Su división Reality Labs ha perdido cerca de $73 mil millones desde 2021, según TechCrunch. Aunque el CTO Andrew Bosworth revirtió el 19 de marzo la retirada de Horizon Worlds de los visores Quest, el mensaje de la industria tech es claro: el mercado penalizará a los proyectos basados en especulación para exigir, en su lugar, jugabilidad real comprobada.
