El primero de estos detenidos fue una mujer llamada Zhang, quien aparentemente se rehusó a apagar su teléfono durante el despegue e hizo llamadas durante el vuelo. ¿El resultado? La metieron a la cárcel 5 días. El segundo pasajero, de nombre Niu, también fue detenido por haber realizado una falta relacionada con un celular y le dieron 3 días de cárcel.

Pero fue al tercer pasajero, de nombre Wang, al que le dieron con la hebilla, ya que también lo encarcelaron durante 5 días por el grave crimen de haber escuchado música durante el despegue y el aterrizaje (suponemos que estaba escuchando al Komander sin audífonos o algo así).
Según las autoridades chinas, poner el teléfono en modo avión podría no bloquear todas las señales, así que exigen que todos los pasajeros los apaguen por completo. Lo interesante es que la postura rígida de las autoridades chinas al respecto es bien conocida, pero aun así, estos pasajeros decidieron probar su suerte.