
My UV Patch es único en su clase, lo consideran el primer sensor de la piel diseñado para controlar la radiación UV en tiempo real, "con el fin de educar más al público acerca de su exposición personal al sol". No es invasivo, mide la mitad del grosor un cabello, se acopla perfectamente a la piel sin ningún problema, pues se estira y adhiere directamente a ella. Además es resistente al agua y sudor, se puede utilizar hasta tres días durante actividades al aire libre, incluso al practicar natación.

Este indicador de radiación ultravioleta funciona de esta manera: luego de colocarlo sobre la piel, hay que exponerlo al sol para que capte los rayos UV. Después, gracias a los tintes fotosensibles que lo componen, My UV Patch comenzará a cambiar de color; éste indica los diferentes niveles de exposición al sol. El siguiente paso es configurar los datos en la aplicación: el tono y tipo de piel de la persona que trae el parche, y qué presentación de bloqueador es el prefente del usuario. Por último, se debe escanear el parche, y la app informará si existen riesgos para la piel.

Si quieres probar My UV Patch tendrás que visitar a tu dermatólogo o pedir una muestra gratis en el sitio oficial de La Roche-Posay —sólo tienes que llenar un breve formulario para obtenerla.