En la mayoría de los casos, estas monitorizaciones se hacen por medio de estaciones equipadas con sensores, pero lo que ahora están haciendo Londres es algo nunca antes visto, ya que están usando palomas para que sean ellas quienes lleven los sensores e informen de la calidad del aire a la población.
La compañía británica Plume Labs presentó un curioso proyecto que tendría como objetivo hacer una medición más precisa de las calidad del aire en Londres, teniendo información por zonas y horarios. Para ello se apoyarían en una patrulla aérea de palomas. -mo es broma-, y la verdad hasta el momento ha dado buenos resultados.
En la Pigeon Air Patrol -badass name- cada paloma está equipada con un pequeño y ligero chaleco, que lleva en la espalda el dispositivo de medición con GPS, el cual es capaz de monitorizar los niveles de ozono, compuestos volátiles y dióxido de nitrógeno, cada chaleco pesa alrededor de 25 gramos por lo que no afecta el vuelo de estas aves, las cuales alcanzan velocidades de hasta 80 km/h.
La primera etapa de este peculiar proyecto tendrá una duración de sólo tres días, durante este periodo, cualquier persona puede estar al pendiente de las actualizaciones en el perfil de Twitter, donde también se puede solicitar información más detallada de algún distrito, o bien, desde la página web, donde la información también está abierta para todo el público.
Todos los datos recabados durante estos tres días, serán compartidos con investigadores medioambientalistas, quienes ayudarán a desarrollar medidas para combatir los agentes contaminantes. Por otro lado, los encargados de esta patrulla de palomas han mencionado que gracias a la precisión de estos sensores, pueden determinar ciertas fuentes contaminantes, como zonas con atascos vehiculares o fábricas, lo que servirá para tomar acciones en el momento.
Para la segunda etapa, de la que aún no se ha determinado la fecha de lanzamiento, están solicitado que personas que recorren la ciudad, ya sea ciclistas, deportistas o transeúntes, se inscriban al proyecto para portar uno de estos sensores y así ampliar el alcance obtenido por las palomas, y así tener una gran red de monitorización en Londres.
Solo esperemos que los niveles de contaminación sean tan altos como para matar a estas aves, o que no se tope con un gato que odie las palomas con empleo.