
El dato resulta sorprendente, pues se supone que el crecimiento tan exponencial de los smartphones iba a hacer que más gente se conectara a Internet, pero las estadísticas confirman lo que ya se especulaba: la distribución de las riquezas seguirá influyendo en el acceso a la tecnología. Y es que las crecientes ventas de teléfonos inteligentes no son únicamente porque cada vez más gente los esté comprando, sino que muchas personas están cambiando constantemente de modelo.
Ahora bien, una cosa son los hogares y otra, las personas. En la encuesta dicen que 57% de los mexicanos ya usan Internet a través de una PC, una tablet o un smartphone. De ese total, 88.7% lo ocupa para obtener información general, 84.1% como herramienta de comunicación, 76.6% para escuchar música y ver videos, mientras que 71.5% para ver redes sociales. Pero al margen de los números, es un hecho que en Latinoamérica hacen falta mayores esfuerzos para llevar los beneficios de Internet a las zonas rurales y de difícil acceso. Toda la industria tecnológica está gastando muchos recursos para ese propósito —en especial Google y Facebook—, con la ayuda de globos aerostáticos, drones y hasta satélites sumamente avanzados.