Según los investigadores, la utilización de la red de fibra óptica para medir actividad sísmica no es nada nuevo, sin embargo, el enfoque lo es. Anteriormente, estos esfuerzos estaban centrados en mediciones acústicas, que requerían que los sensores fueran colocados en cemento y colocados en contacto directo con el suelo. Con el nuevo método, se puede utilizar la misma fibra óptica que ya existe, por lo que implementar el sistema de detección será mucho más sencillo y barato.
"Podemos escuchar continuamente, y escuchar bien, a la Tierra utilizando fibras ópticas preexistentes que se han desplegado para fines de telecomunicaciones.", declaró Biondo Biondi, profesor de geofísica en Stanford.
De cualquier manera, los retos que enfrenta esta tecnología también son varios, ya que, de entrada, depende completamente del tamaño de las redes de fibra óptica existentes y eso quiere decir que algunas zonas rurales podrían no quedar cubiertas, a pesar de presentar actividad sísmica considerable. Además, se necesitan correr pruebas en áreas más grandes, ya que, hasta el momento, el sistema sólo se ha probado en un área de aproximadamente 5 kilómetros cuadrados. Los cambios y ajustes necesarios para cubrir toda una ciudad o país podrían ser extensivos. De cualquier manera, este sistema resultaría más barato que colocar sensores sísmicos dedicados para ofrecer una cobertura similar.