Captcha es un acrónimo, cuyas siglas en inglés quieren decir Prueba de Turing pública completamente automatizada para distinguir entre computadoras y seres humanos (Completely Automated Public Turing test to tell Computers and Humans Apart). Este sistema fue desarrollado en los 90 para ayudar a distinguir entre bots automatizados que utilizaban cuentas falsas en los sitios. Actualmente el sistema utiliza pruebas visuales en las que el usuario debe identificar objetos, símbolos o letras que han sido distorsionados de alguna manera. Según Google, su prueba Captcha es tan compleja que los humanos sólo pueden resolverla 87% de las veces.

El software de Vicarious fue diseñado para imitar los procesos reales que tienen lugar en el cerebro humano utilizando mucho menos poder de procesamiento que el que se necesitaría en una red neural. Básicamente, nuestro cerebro tiene la capacidad de identificar objetos, aun si estos están oscurecidos por otros objetos, utilizando la familiaridad de sus formas para “completar la imagen”.
Según Vicarious, su IA ha podido pasar las pruebas Captcha de Google 66.6% de las veces, causando un pánico entre mi abuela y sus amigas, quienes piensan que las inteligencias artificiales, ya de por si, son del diablo. Además, el software de RCN también pudo resolver las pruebas de reCaptacha del generador de Captcha BotDetect con una tasa de éxito de 64.4%, las Captcha de Yahoo con una tasa de éxito de 57.4% y las de PayPal con una tasa de éxito de 57.1%.