El proyecto se llama Hotaru” y es una regadera portátil de 32 kilogramos que recicla el agua con depósitos que guardan y purifican el líquido.
Está compuesta por una base de plástico donde se deposita el agua, una especie de tienda de campaña de nylon de casi dos metros de alto, y la regadera portátil para controlar la presión del agua.
Tiene capacidad de 20 litros, con lo que una familia de tres integrantes podría bañarse durante 5 minutos todos los días por dos semanas, es decir puede usarse 50 veces por cada 20 litros.
Cuando una persona se baña, el líquido pasa por filtros purificadores y se vuelve a recolectar en el depósito, y si se conecta a una fuente eléctrica puede dar agua caliente.
Los filtros duran alrededor de 2 meses y cuentan con un sensor que alerta cuando es tiempo de cambiarlos.
Se espera que esta regadera que utiliza una tecnología muy similar a las que utilizan los astronautas en la estación espacial internacional, esté disponible al público en general para 2017.