
Aparentemente, la FAA llevó a cabo 10 pruebas con laptops que se encontraban dentro de maletas. En las pruebas, se colocó una fuente de calor contra la batería de ion de litio de estos equipos y se registraron los resultados. En una de las primeras pruebas, junto a la laptop, dentro de esa misma maleta, había una lata de shampoo seco en aerosol, un objeto permitido dentro del equipaje. El calor expedido por la batería hizo que este aerosol explotara y causara un incendio que no pudo ser apagado por los sistemas de supresión de la bahía de carga del avión. Y varias otras pruebas tuvieron resultados similares cuando en la maleta había también acetona para uñas, gel para manos o alcohol.
Según la agencia, prohibir estos productos que crean el combo de la muerte no sería práctico, ya que confundiría a los pasajeros. “Creemos que sería difícil para los pasajeros comprender y cumplir correctamente los requisitos que varían en función del contenido específico de su equipaje registrado. La complejidad aumenta la probabilidad de incumplimiento y la presencia continua del riesgo.”, se lee en el documento de la FAA.
Según la FAA, si las computadoras se llevan en la cabina y existe algún problema, los sobrecargos podrán atender el problema de manera más eficiente que un sistema automatizado y ese es el razonamiento que está impulsando esta nueva medida. Actualmente la propuesta está siendo revisada y será discutida la próxima semana.