
La principal característica de Eye Conductor es transformar los movimientos faciales y oculares captados por una cámara en notas musicales; además ofrece a sus usuarios la posibilidad de construir ritmos de batería, tocar cualquier instrumento que deseen, notas sueltas, acordes y arpegios. La forma de operarla es sencilla: por ejemplo, para transponer las notas, hay que subir las cejas; para añadir efectos al instrumento que se toca (como delay o reverb), hay que abrir la boca. Las personas no tendrán que preocuparse por andar configurándola a sus posibilidades cada vez que la usan, pues la app guarda el perfil del usuario.

En una entrevista que ofreció para The Creators Project, su creador mencionó cuál es la razon por la que creó Eye Conductor: "Creo que la posibilidad de que uno pueda expresarse de forma artística es algo que debería estar al alcance de todo el mundo, independientemente de sus discapacidades o problemas físicos". Y agregó: "Por eso quería crear una solución que funcionara en el mismo dominio que los instrumentos tradicionales, algo que le diera a la gente mucha libertad, pero sin dejar de requerir una práctica, justo como un instrumento normal".

Por el momento, la versión más reciente del software está hecha para que se use en vivo, individualmente o en grupo y da acceso a 1 instrumento; en futuras actualizaciones, sus desarrolladores pretenden agregar más e incrementar el número de pistas disponible. Para que te des una idea de cómo funciona, checa el clip de abajo.