El equipo CSAIL del MIT encontró cómo medir la distancia entre los usuarios de una red Wi-Fi y el router, y con ello crearon un prototipo que identifica hasta dónde llega la señal. En pocas palabras, te dice a cuál vecino irle a tocar para cobrar el pago de este mes.

Las pruebas que hicieron con el prototipo sirvieron para identificar correctamente la ubicación del dispositivo dentro de un departamento (94% de las veces) y al usuario de un cibercafé que estaba usando Wi-Fi (97% de las veces).
Desafortunadamente el detector aún está en una etapa muy temprana y el MIT no ha hablado de algún plan futuro de comercialización, pero sin duda los ladrones de Wi-Fi temblarían si es que se hace realidad.