Un detalle interesante es que Kalashnikov se mantuvo alejado de muchas decisiones de diseño que han resultado populares entre los vehículos de la competencia, como tableros digitales y aplicaciones para smartphone. Justo al estilo de la compañía, su motocicleta eléctrica incluye tecnología confiable y segura, como instrumentos mecánicos, botones, luces indicadoras y un velocímetro tradicional. En cuanto a las especificaciones, Kalashnikov se mantuvo callado, aparentemente a causa de la naturaleza oficial del proyecto.
Lo que sí se sabe es que la motocicleta vendrá en 2 versiones: una dirt bike para el ejército, con todo y soporte para llevar tu AK-47, y otro estilo supermoto para las fuerzas policíacas rusas. Éste último modelo tendrá un rango de 150 kilómetros y la militar de 100 km. En cuanto al precio, disponibilidad, poder del motor eléctrico y demás, no existe información alguna. Las motocicletas serán fabricadas en Rusia por IZH, una subsidiaria de Kalashnikov y los primeros 50 modelos policíacos formarán parte del despliegue de seguridad para la Copa del Mundo 2018, que se celebrará en este país.