
Por otro lado, existen reportes de otros países que demuestran que este tipo de actividad se está volviendo popular a lo largo del mundo. En 2014, la policía australiana reporte que un drone fue utilizado para realizar una operación planeada de tráfico de drogas y, ese mismo año, un drone se estrelló en Carolina del Sur al tratar de realizad una entrega de marihuana. En 2015, una entrega exitosa de drogas vía drone causó una pelea entre presos en una cárcel de Ohio y, más adelante ese mismo año, 2 personas fueron arrestadas por tratar de contrabandear mercancías ilegales utilizando un drone.
Esta situación tiene a las corporaciones policíacas preguntándose cómo atajar el nuevo problema. Por lo mismo, en abril de este año, la policía del Reino Unido creó un nuevo escuadrón de operativos enfocados en poner fin a estas actividades. Por su parte, el sistema de prisiones de Estados Unidos solicitó la adquisición de tecnología que pudiera ayudar a detener drones que vuelen cerca de sus instalaciones. Y, según un caso reciente, los fiscales que acusaban a un hombre de realizar este tipo de actividades, revelaron que el contrabandista ganaba cerca de $6000 USD por entrega.