El vehículo robótico se llama Dru y fue diseñado y fabricado en Australia, mide poco menos de un metro y puede llevar hasta 10 pizzas en un compartimento con calefacción controlada para que los clientes puedan recibir el pedido en las mejores condiciones y a la temperatura de servicio adecuada. También integra otros compartimentos para poder llevar la bebida fría y otros productos como papas o alitas. -¿alguien tiene hambre?-.
¿Y es rápido? sus creadores señalan que puede viajar a una velocidad de 18 kilómetros/hora y puede circular por caminos que sean rocosos o con fango, carreteras y vías peatonales, su radio de acción es de unos 20 kilómetros. Funciona con baterías eléctricas y cuenta con tecnología láser militar, GPS y todo tipo de sensores para evitar los obstáculos y circular correctamente, casi se podría comparar con el coche autónomo de Google.
Las pruebas iniciales sobre su eficacia y capacidades se desarrollarán durante 6 meses en las zonas suburbanas de Brisbane (Australia), mientras, se trabajará con el Departamento de Transporte y Carreteras del Gobierno del país para obtener la aprobación para que el robot pueda circular por las calles, hay que decir que las agencias gubernamentales apoyan el proyecto y están facilitando que se pueda implantar el nuevo sistema.
¿Y cómo el robot se asegura de que mi vecino no robe mi pizza? Para recibir el pedido, los clientes deben introducir en el robot un código de confirmación que reciben cuando realizan el pedido, una vez aceptado, se desbloquea el compartimento con el pedido realizado.
Claro que hay algunos inconvenientes, Dru no es capaz de subir escaleras o abrir puertas, por lo que serán los clientes los que deberán recoger su pedido, una gran diferencia con respecto al sistema tradicional en el que te llevan la pizza a la puerta de casa. Pero según el CEO de Domino’s Pizza de Australia, este es un mal menor.
Ahora sólo queda esperar para ver cómo le va a este robo repartidor y ver si es viable reemplazar las flotillas de motos por los robots.