✨︎ Resumen (TL;DR):
- Un avión no tripulado de carga despegó con éxito usando el primer motor turbopropulsor de hidrógeno de clase megavatio.
- La aeronave de 7.5 toneladas voló 36 kilómetros durante 16 minutos a una velocidad de 220 km/h.
- El avance técnico acerca el hardware pesado a la viabilidad de la aviación comercial de cero emisiones.
El fabricante Aero Engine Corporation of China (AECC) completó este sábado en Zhuzhou el primer vuelo de un avión de carga no tripulado impulsado por un motor turbopropulsor de hidrógeno de clase megavatio. La aeronave de 7.5 toneladas operó de manera estable, respondiendo de forma directa a la demanda global por propulsión de cero emisiones.
El motor, denominado AEP100, funcionó con normalidad durante un vuelo de prueba de 16 minutos. El avión recorrió 36 kilómetros a una velocidad de 220 km/h y mantuvo una altitud de 300 metros, aterrizando de forma segura tras completar las maniobras planificadas.
Los expertos involucrados en el proyecto aseguraron que este vuelo demuestra que China ha establecido una “cadena tecnológica completa” para motores de aviación de hidrógeno, abarcando desde los componentes clave hasta la integración final del sistema.

El salto al hidrógeno líquido y el mercado aéreo
Días antes de este despegue, el Instituto de Investigación de Plantas de Energía de Aviación de Hunan de la AECC finalizó las pruebas en tierra de una variante de hidrógeno líquido del AEP100. Este combustible ofrece una densidad energética superior frente al hidrógeno gaseoso.
Los ingenieros anticipan que esta variante se implementará en fases estructuradas: * Logística aérea con drones de carga pesada. * Vuelos de aviación regional. * Expansión gradual hacia rutas principales y comerciales.
Este desarrollo acelera la carrera técnica contra occidente. En el Reino Unido, la alianza Hydrogen in Aviation (integrada por easyJet, Rolls-Royce y Airbus) presiona para liderar el sector, mientras que la empresa californiana ZeroAvia avanza con sus sistemas de celdas de combustible.
La rentabilidad comercial de los aviones de hidrógeno depende todavía de la expansión de infraestructura verde y regulaciones estrictas. Sin embargo, la prueba de 16 minutos en la provincia de Hunan confirma que el hardware dejó la teoría y ya opera en el espacio aéreo real.
