💡 Resumen (TL;DR):
- Científicos confirmaron la pérdida severa de diversidad genética en las ballenas boreales debido a la explotación histórica.
- La especie resistió 11,000 años de cambios climáticos, pero sucumbió genéticamente tras 400 años de cacería intensiva.
- Los modelos proyectan que su hábitat caerá al menos 52% este siglo, limitando su capacidad biológica para sobrevivir.
Investigadores de la Universidad de Copenhague confirmaron que cuatro siglos de caza comercial provocaron un daño genético irreversible en las ballenas boreales. El estudio, publicado en la revista Cell, demuestra que esta actividad humana mermó severamente la resiliencia evolutiva de la especie y la dejó vulnerable frente a los cambios ambientales modernos.
Durante los últimos 11,000 años, estas poblaciones soportaron drásticos cambios en la cobertura de hielo y temperaturas del Océano Ártico sin perder diversidad. Sin embargo, hace 500 años, embarcaciones de Inglaterra, Países Bajos, Alemania y Estados Unidos comenzaron a cazarlas por el aceite derivado de su grasa.
El equipo analizó más de 850 fósiles fechados por radiocarbono provenientes del Archipiélago Ártico Canadiense y Svalbard en Noruega. Utilizaron ADN antiguo, datos de isótopos estables y modelos paleoclimáticos para trazar la historia de la especie durante la época del Holoceno.
“Nuestro estudio muestra que la ballena boreal es una especie extremadamente robusta. Pero la pérdida visible de diversidad genética causada por la caza comercial que revela nuestro análisis es solo la punta del iceberg”, explicó Michael V. Westbury, autor principal y profesor asociado en la Universidad Técnica de Dinamarca. “El declive en la diversidad y aptitud es un proceso continuo y seguirá en el futuro”.
La cacería comercial terminó en 1931 tras la firma de una convención internacional. Para entonces, la población estaba tan mermada que su explotación ya no era económicamente viable.

La deuda de deriva genética frente al calentamiento global
A través del modelado genético, los investigadores detectaron que el daño en la especie continuará afectando a sus próximas crías.
Deuda de deriva genética es un fenómeno biológico que proyecta la pérdida continua de diversidad genética como consecuencia de un evento pasado que redujo drásticamente la población, incluso si los números actuales de la especie se mantienen estables.
“La diversidad genética de una especie es como una navaja suiza. Cuanto más grande sea la navaja, más herramientas tiene una especie en su respuesta a los factores estresantes”, señaló Eline Lorenzen, autora principal y profesora en el Instituto Globe de la Universidad de Copenhague. “La diversidad genética es de lo que dependen las especies cuando enfrentan estrés o cambios, como enfermedades o alteraciones ambientales”.
Actualmente, el Ártico se calienta más rápido que el resto del planeta. Los modelos paralelos prevén que el hábitat natural para la ballena boreal se reducirá al menos un 52 por ciento durante este siglo.
“Las consecuencias biológicas de la caza de ballenas se extenderán muchas generaciones hacia el futuro”, advirtió Lorenzen.