La propuesta de Apple no suena para nada descabellada, pero si entra en vigor, cambiaría el modelo de negocios de servicios cuyo único sustento es el streaming musical, como Deezer, Tidal y Spotify, sobre todo —que permite escuchar contenido de manera gratuita—, y también aumentaría el precio de su cuota mensual. Curiosamente, el supuesto cambio de tarifa no afectaría a Apple Music, pues la empresa tiene sus propios acuerdos con algunos sellos discográficos de gran calibre.

Estas nuevas reglas podrían establecerse en 2018 y tener vigencia hasta 2022, pues forman parte de un procedimiento de Copyright Royalty Board que se realiza cada 5 años. Como Apple no es quien dicta si se modificarán las actuales leyes de remuneración —que algunos llaman complicadas—, la petición será revisada por un panel de jueces federales. Hay que destacar que las tarifas de las grabaciones no se contemplan, ésas son calculadas de acuerdo con un conjunto de estándares diferentes.

Hasta el momento Apple no ha declarado al respecto, ya que el encargado de filtrar la información fue The New York Times. Sin embargo, es buen indicativo de que están tomando en cuenta los reclamos de los artistas. Como te hemos platicado, en varias ocasiones se han unido para denunciar que las compañías de streaming que alojan sus productos no son tan benignas como parecen. Ponte en su lugar: imagina que el cheque de regalías que te dieran por aproximadamente 3 millones de reproducciones, fuera de sólo $35 dólares. ¿Te quedarías callado?