Pero mientras que algunos consiguen llegar a la genialidad casi desde el inicio, otros eligen diseños espantosos. Justo eso le pasó a casi todas las compañías de tecnología, pues cuando comenzaban todavía no definían completamente su ideología o simplemente cambiaron a otra mentalidad con el paso del tiempo.
Aquí están los casos más extremos de lo importante que es evolucionar:









