💡 Resumen (TL;DR):
- El gobierno ruso cortó el internet móvil en el centro de Moscú como prueba de su nueva infraestructura de censura.
- Las empresas perdieron hasta 63 millones de dólares en cinco días debido a la parálisis de servicios digitales.
- La medida responde a una nueva ley que permite al FSB apagar las telecomunicaciones sin orden judicial.
El gobierno ruso cortó el acceso a internet móvil en el centro de Moscú durante más de una semana, afectando a millones de habitantes y asfixiando las operaciones comerciales. El apagón, que comenzó el 5 de marzo, representa la prueba más agresiva de la infraestructura de censura del país, operada por el Servicio Federal de Seguridad (FSB) gracias a una nueva ley que le permite suspender las telecomunicaciones sin necesidad de una orden judicial.
Los cortes de señal impactaron de lleno a los cuatro principales operadores rusos: MTS, Megafon, Beeline y T2. La caída del servicio fue tan profunda que incluso la sede del parlamento, ubicada a pocos metros de la Plaza Roja, registró la pérdida casi total de conectividad celular.
Whitelist es un modelo de control de red que bloquea todo el tráfico de internet por defecto, permitiendo únicamente la conexión a sitios y plataformas aprobadas por el gobierno. Sin embargo, durante el bloqueo en Moscú, incluso las aplicaciones bancarias y de movilidad con autorización gubernamental colapsaron constantemente.
Vladimir Putin firmó la ley que ampara estas desconexiones el 20 de febrero y entró en vigor el 3 de marzo. Dmitry Peskov, vocero del Kremlin, justificó la medida asegurando que operan en “estricta conformidad con la ley” como un protocolo de seguridad contra drones ucranianos. Peskov advirtió que los bloqueos continuarán “el tiempo que sea necesario”, mientras que los operadores culparon a “restricciones externas” fuera de su control.

El costo económico y la advertencia internacional
El impacto financiero en la capital es profundo. El diario económico ruso Kommersant calculó que las empresas moscovitas perdieron entre 3,000 y 5,000 millones de rublos (aproximadamente entre 38 y 63 millones de dólares) apenas en los primeros cinco días del apagón.
- Sectores paralizados: Las aplicaciones de taxis, servicios de mensajería, el comercio minorista y los cajeros automáticos quedaron inoperantes por la falta de redes celulares.
- Hardware retro: Ante la crisis de conexión, los medios locales reportaron un aumento repentino en la demanda de radiolocalizadores (pagers), radios portátiles y líneas telefónicas fijas.
Rusia encabeza la lista mundial de cortes de internet en 2025, según The Moscow Times. El Estado bloqueó Telegram y WhatsApp en las semanas previas para forzar la migración hacia MAX, una app de mensajería gubernamental que carece de cifrado de extremo a extremo.
Human Rights Watch calificó esta ofensiva como una “cortina de hierro digital”. La organización civil recordó que desde 2019 es obligatorio que todos los proveedores rusos instalen equipos TSPU controlados por el Estado, diseñados para interceptar y manipular el tráfico.
La incertidumbre crece en las calles de la capital. Una residente de Moscú relató su frustración al medio independiente Meduza tras quedarse sin señal en un tren y no poder acceder a su boleto digital: “Pensé: ¿Y si esta es nuestra nueva realidad? No quiero irme de Rusia, pero parece que el acceso libre a internet es mi línea roja”.