
De esta manera, aparte de cortar el Internet, solo hay una opción viable para frenar a los proveedores de Internet (ISP), y eso es a través del uso de alguna forma de encriptación. Es por eso que existe una solución relativamente sencilla para aquellos que no quieran renunciar al Internet: las VPNs (Virtual Private Neworks o redes virtuales privadas).
Este tipo de encriptación virtual provee un nivel de privacidad mucho mayor y más seguro. Es por eso que muchos proveedores de este servicio, como blackVPN, ExpressVPN, LiquidVPN, StrongVPN y Torguard son tendencia en el debate en redes sociales. Incluso la empresa Private Internet Access pagó un anuncio de página completa en el New York Times:

Además, la tendencia de resultados de búsqueda en Google para “VPN” ha aumentado al doble que era en 2012 en Estados Unidos. Esto está directamente relacionado con la recién aprobada ley.