El comercial en cuestión se enfoca en el conflicto entre Apple y Samsung y se burla de la manera en la que los iPhone tienden a ser una pesadilla de almacenamiento para sus usuarios y, posteriormente, muestra características que la línea Galaxy ha ofrecido desde hace años, como la pantalla de 5.5 pulgadas del Note 3, mientras que el iPhone 5S tenía una pantalla de 4 pulgadas. También presume de la resistencia al agua de los Galaxy y muestra al iPhone descansando dentro de un plato de arroz y, finalmente, se burla de los adaptadores del iPhone 7, necesarios para escuchar música con audífonos alámbricos y recargar el teléfono al mismo tiempo.
Al final, el comercial muestra algo que seguramente no pasa tan a menudo y es que los usuarios de iPhone abandonan sus smartphones de Apple para optar por un Galaxy Note 8, mientras el resto de adictos de Apple siguen formados para recibir el iPhone X. Básicamente, Samsung está transmitiendo el mensaje de que sus smartphones siempre van un paso delante de los de Apple, sin embargo, deja fuera un detalle importante: la implementación de la tecnología descrita. Esta batalla entre fans y compañías difícilmente terminará pronto, sin embargo, los bandos están bien marcados y los 2 están enfocados en atraer al otro a su propio mercado.